Autoridades extreman medidas sanitarias en campamento Esperanza

Autoridades buscan que los familiares no sigan llegando a la mina San José.

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(La Tercera) Un pequeño brote diarreico encendió las alarmas en el campamento Esperanza. De inmediato, las municipalidades -responsables de la entrega de comida- dirigieron sus miradas hacia las donaciones que se han recibido.

Las autoridades insistieron en que todos los productos deben ser consumidos cocidos y que no se aceptarán donativos que no hayan sido requeridos. Ejemplo de ello es la gran cantidad de naranjas y manzanas, algunas de las cuales comienzan a podrirse, en la carpa de acopio, en el campamento. También se prohibió la donación de lechugas.

Las altas temperaturas que se dejan sentir durante el día son la principal preocupación de los municipios, los cuales han intensificado los controles para no tener que lamentar enfermedades.

Pero lo cierto es que todos los días llegan puestos con churros y emparedados, lo que no es del completo agrado de la administradora municipal de Caldera, María Inés Viera, encargada de comedores y abastecimiento.

Ayer, por ejemplo, fue el turno de las ferias libres de Copiapó: 30 personas dispensaron gratuitamente sándwiches de albacorilla, reineta y jurel. Los pescados eran fritos en grandes palanganas, mientras la gente hacía largas colas. El menú no es nuevo. Ya hace algunos días, los pescadores artesanales de Caldera habían mostrado las bondades de sus churrascas marinas (emparedado de tiburón o albacorilla) e incluso prepararon un cocimiento de mariscos.

«Hemos mandado mucha ayuda, pero no queremos saturar. Por eso, desde ahora preguntamos qué es lo que necesitan», dijo el presidente del sindicato de las ferias libres, Mauricio Contreras.

Fuente / La Tercera

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