(El Mercurio) Los trabajos del ducto que rescatará a los 33 atrapados en la mina San José requieren de una participación activa de los mineros que esperan a 700 metros de profundidad. Su ayuda será clave para despejar el camino, porque la perforadora Strata 950, que abrirá su ruta de salida, removerá una gran cantidad de material que caerá a las galerías en que se encuentran.
«Cuando se va ensanchando, todo el residuo cae hacia abajo. Son como 200 m3 en total, que al caer al túnel van generando un «conito» hacia arriba, que nos iba a tapar el ducto piloto. Eso nos tenía muy preocupados, pero ya no, sabiendo que nos van a ayudar desde abajo», dice Raúl Dagnino, gerente general de Terraservice, empresa dueña y operadora de la máquina.
Serán cerca de 12 toneladas diarias de piedra fina que caerán a la galería, las 24 horas del día. Los mineros tendrán que organizarse por turnos para removerlas y así facilitar las faenas. «El desafío era justamente ése, pero son 500 kilos por hora para 33 mineros fuertes, que dan abasto de todas maneras. Los van a poder sacar a pala, pero si no, tienen unos cargadores frontales», agrega Dagnino.
El desafío de la Strata
Sólo hay 10 máquinas similares a la perforadora Strata 950 en el mundo. La única en Chile llegó hace poco para un contrato con Codelco Andina, desde donde fue sacada para ayudar en el rescate. Su objetivo es construir un ducto recto de entre 66 y 70 centímetros de diámetro hasta el refugio de la mina San José.
La última pieza de la maquinaria llegó ayer al yacimiento, donde fue recibida con vítores y aplausos por los familiares de los atrapados. Se trabaja en construir la base de hormigón que le dará soporte y ya se instaló el sistema que le proveerá electricidad. Se estima que podría iniciar faenas este fin de semana.
«Estamos posicionando el punto, éste va a quedar sobre el refugio, en 90 grados. Estamos generando la base de cemento y vamos con unos sondajes a revisar la parte superior para ver si hay que reforzar», señala André Sougarret, jefe del rescate.
Primero se hará una perforación de 38 cm, que servirá como guía para el trabajo posterior de ensanche, mediante una escaradora que ampliará el ducto por donde saldrán los mineros (ver infografía).
La dureza de la roca será clave, explica Dagnino, ya que el taladro que construye la guía opera con agua en el ducto para evitar que se «pegue» a la roca y se pierda el entubado. Cualquier filtración obligaría a detenerse y encementar el ducto. «Tenemos una idea por los pozos de sondaje que están al lado. Es una roca buena, no espero una roca demasiado fracturada», afirma.
El trabajo de la guía avanzará entre 20 y 25 m diarios; y el ensanche, 10 a 15 m por día. La obra total avanzará a un promedio de 6 m cada 24 horas, considerando retiros de la maquinaria para correcciones y mantención. Si no hay inconvenientes, el pozo de rescate quedaría listo en un plazo de cuatro meses.
Récord
La mayor profundidad alcanzada por una perforadora similar a la Strata 950 es de 1.061 m.
Submarinistas transmitirán su experiencia a los mineros
Cómo vivir en espacios confinados y por períodos prolongados es la experiencia que especialistas en submarinos, que llegaron ayer a Copiapó, aportarán a los mineros atrapados en la mina San José.
El comandante en jefe de la Fuerza de Submarinos, comodoro Ronald von der Weth, quien permaneció sumergido a mil pies de profundidad durante 37 días -en un tránsito entre Talcahuano y Hawai-, indicó que en condiciones de confinamiento, lo fundamental es mantenerse ocupados, desarrollar una rutina diaria, dosificar trabajo y descanso, incluir actividades recreativas, asegurar una comunicación con la familia y proporcionar conexión con lo que sucede en el mundo. «Deben saber lo que está ocurriendo, las noticias que están pasando, incluso los resultados del fútbol y las cosas de la vida normal. No debemos olvidar que éste es un evento de largo aliento».
El equipo enviado por la Armada lo integran un ex comandante de submarino, un médico especialista en medicina de sumersión, un enfermero experto en sumersión y un suboficial mayor con gran experiencia en vida submarina.
Fuente / El Mercurio