(El Mercurio) Argentina fue la primera visita oficial al extranjero que realizó el director de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon) -dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores-, Álvaro Jana, tras asumir el 25 de junio en reemplazo del actual ministro de Energía, Jorge Bunster.
«Quise dar una señal no sólo de que para nosotros es un socio importante y miramos con mucha relevancia la integración económica comercial que tenemos, sino que también porque es motivo de preocupación para nosotros que estén aplicando restricciones a las importaciones», señala el abogado en su primera entrevista al mando de la institución.
-¿Cómo se han ido resolviendo esas restricciones?
«En ese contexto tuve un desayuno con representantes de más de 30 empresas chilenas con inversión directa en Argentina para tomar la temperatura de los problemas que les aquejan. Entre ellos, ver también el problema de la doble tributación para preparar una reunión que después sostuve con el Secretario de Comercio Interno de Argentina, Guillermo Moreno».
«Le ratifiqué al señor Moreno el ánimo del Gobierno de Chile de seguir buscando soluciones caso a caso con un diálogo directo, lo que hasta ahora ha dado bastantes resultados. En general, un alto porcentaje de las importaciones que estaban «no autorizadas», porque no estaban validadas las declaraciones juradas anticipadas de importación, se han ido aprobando producto de estas conversaciones y de los antecedentes presentados por las empresas».
«Uno de los últimos casos es el de Indura, que tenía suspendidas hace tiempo una serie de exportaciones, y nuestra agregada comercial en Buenos Aires me acaba de informar que el 100% de esas solicitudes de importación ya fueron autorizadas».
-¿Qué solución se está dando a los problemas cambiarios que enfrentan las empresas?
«No se ha conversado una solución de gobierno a gobierno. Las empresas chilenas en Argentina o las mismas firmas argentinas siguen sujetas a las restricciones y controles que ha impuesto el gobierno argentino, y ellos están viendo cómo lo solucionan caso a caso».
«Dicho eso, cuando uno ve cómo ha evolucionado la situación interna en Argentina, donde hay un pago importante de la deuda externa y se estarían cumpliendo las necesidades de generar divisas -es importante mencionar el alto precio al que se ha vendido la cosecha de soja que le ha dado ingresos importantes a las arcas fiscales-, uno debiera ver que en el corto plazo las restricciones cambiarias deberían tender a liberalizarse. Entre ellas, la autorización a las empresas de hacer pagos de dividendos y envío de remesas».
-¿En qué etapa está el convenio para evitar la doble tributación?
«Es un hecho público que Argentina ejerció a fines de junio el derecho soberano de denuncia del convenio y que el efecto no rige sino a partir del 1 de enero de 2013, de manera que el convenio y sus protocolos siguen vigentes hasta el 31 de diciembre de 2012».
«Por el lado argentino se ha hecho una manifestación de que ellos tienen la voluntad de negociar un nuevo convenio, y que por el lado del Ministerio de Relaciones Exteriores nuestra posición e intención es plenamente coincidente con la manifestada por Argentina».
-¿Afectará a empresas chilenas el impuesto patrimonial?
«La existencia de una exención al impuesto al patrimonio es uno de los principales motivos que llevó a Argentina a hacer denuncia del convenio con Chile, con España y otros países. El régimen tributario chileno no grava con impuesto al patrimonio. Lo que ha manifestado Argentina es que se terminó la exención del impuesto al patrimonio como política fiscal en términos internos y hacia el resto de sus socios comerciales o de acuerdos para evitar la doble tributación».
«Que un país adopte políticas que limiten o impidan el normal flujo de exportaciones de bienes y servicios chilenos hacia ese mercado siempre es motivo de preocupación».
«El Ministerio de Hacienda y el Servicio de Impuestos Internos están evaluando el impacto del impuesto al patrimonio sobre las empresas chilenas en Argentina».
«Asegurada una mayor tenencia de divisas uno debiera ver que en el corto plazo las restricciones cambiarias (argentinas) deberían tender a liberalizarse».
Productos chilenos con menor arancel en India, Malasia y Vietnam
Jana lideró personalmente el equipo negociador para la expansión del acuerdo de alcance parcial con India, proceso que considera sumamente exitoso: «De poco menos de 400 productos ampliamos la cobertura a tres mil. En el caso de Chile, ampliamos las preferencias arancelarias de 178 a 1.100 productos y cerca del 70% van a tener rebajas arancelarias superiores a 50% cuando el acuerdo entre en vigencia».
India tiene una estructura de aranceles aduaneros diferenciados, mientras que Chile tiene un arancel uniforme de 6%.
Los concentrados de cobre, principal producto que Chile exporta a ese mercado, ingresarán con arancel cero. Hasta ahora el arancel aplicado era de 2% y la preferencia que tenía Chile era de 10% sobre ese gravamen. En el caso de las uvas, el arancel aplicado es de 30% y se logró una preferencia de 20%. Antes no tenía preferencia.
Además, hay beneficios arancelarios para exportaciones potenciales: carnes bovina y de cordero ingresarán con un arancel de 15% (el arancel aplicado es de 30% y se logró una rebaja de 50%). La carne de cerdo quedó con arancel efectivo de 5% (el arancel aplicado es de 30% y la preferencia de 15% se amplió a 50%). Las cerezas frescas ingresarán con cero arancel, igual que las cebollas, kiwis, paltas y arándanos, con un arancel de 15%. En papeles y cartones, el cobro aplicado es de 10% y tenían una preferencia entre 0% y 20% que ahora sube a 80%, con lo cual el arancel queda en 2% al igual que la madera.
Chile es el único país latinoamericano con el cual India tiene un acuerdo comercial y el próximo paso será entrar en una negociación para un Comprehensive Economic Partnership Agreement (CEPA). Es un modelo de acuerdo que utiliza India y que sólo ha suscrito con Japón y Corea del Sur. Para Jana, uno de los aspectos más importantes de ese esquema es el acceso a servicios donde la innovación tecnológica de la India es de nivel mundial.
Chile culminó de negociar en 2010 un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Malasia, donde mejorará el ingreso de productos como carne de cerdo, tableros de madera contrachapada, productos laminados de acero y vinos. Y en el TLC con Vietnam, las conservas de mariscos, pescado, aceite de pescado y cajas plegables de cartón sin corrugar, entre otros.
Fuente / El Mercurio