Una de las cosas que se tiene que reforzar, teniendo en cuenta la gran minería, es la optimización de los controles ambientales. Para ello se tiene que trabajar en dos aspectos que están íntimamente ligados: el fortalecimiento institucional y mayor número de personal encargado de los controles ambientales.
Es por ello que se tienen que tomar medidas urgentes para que no se vean superados los controles cuando se produzca la explosión de los grandes yacimientos.
Consultado el titular de la Unidad de Gestión Ambiental, el ingeniero Marcelo Giglione, dijo que “una de las cosas más importantes que vienen es fortalecer las instituciones”. Es por ello que “en mi opinión hay que declarar servicio esencial las actividades de fiscalización minera”. Para esto se tiene que sancionar una una norma en la Cámara de Diputados que va a permitir que se incorpore un mayor número de recursos humanos para desarrollar la tarea de fiscalización que se viene en la actividad minera Giglione explicó que “lamentablemente la Ley de Emergencia Económica en la que estamos nos impide incorporar personal de planta permanente, cuestión que es extremadamente necesaria y fundamental”. Es por esto que consideró que la minería y sus controles tienen que ser declarados como actividad esencial para que, de ese modo, pueda ser sacado de la norma que hace al manejo de la actividad en cuanto al ingreso de personal al Estado.
A esto se le tiene que sumar el plan de fortalecimiento institucional que se está desarrollando con el Banco Interamericano de Desarrollo, lo que dará los elementos necesarios para el crecimiento definitivo en los controles y la fiscalización que desarrolla la Policía Minera a lo largo de todos los proyectos. Hay que considerar que, sea cual sea su naturaleza, los policías mineros tienen que controlar el cumplimiento de normas que están realacionadas con el medio ambiente, la salubridad y el trabajo de los mineros.
Fuente / Diario El Zonda