Entre medio de construcciones de adobe con techos de chapa que datan de la década del 30, casas y pabellones donde vivían las antiguas comunidades aborígenes de Jujuy en la antigua Mina Pirquitas, el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, confirmó a DIARIO DE CUYO en la puna jujeña, que «Casposo, Gualcamayo y Pascua Lama arrancarán con la construcción de sus minas antes de que termine este año. Afortunadamente, los proyectos están avanzando positivamente ya que se van hilvanando todos los temas que hacen a las circunstancias del trabajo propiamente dicho en cuanto a sus inversores».
La declaración se llevó a cabo en el marco del acto que se celebró ayer, en Jujuy, con motivo del festejo del Día Nacional de la Minería. Allí, a unos 4.200 metros de altura sobre el nivel del mar, mientras el viento volaba las bufandas de los empleados de la mina y el sol hacía notar los vivos colores amarillos, marrones y verdes de las montañas que encierran al proyecto, una delegación heterogénea se concentró cerca de las 13,30 para participar en la celebración. Autoridades mineras de las provincias, funcionarios locales y nacionales, intendentes, representantes de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), cámaras mineras nacionales e internacionales y medios de comunicación, hicieron frente a la puna y al notable frío para celebrar.
Los rostros teñidos por el sol los miembros de las comunidades aborígenes que trabajan en la mina, transmitían la euforia y las ganas de participar en esta reapertura de la actividad de Pirquitas, futura productora de zinc, plata y estaño. Esto quedó manifestado en las palabras de Francisco Trejo, representante de las comunidades aborígenes: «Nos sentimos una parte directa de este proyecto y esperamos que este trabajo dignifique a nuestra gente».
Las autoridades nacionales y locales dejaron al descubierto una placa en la que quedó expresado la razón central del acto de la minería en Jujuy: La reactivación de la una mina que tuvo su auge hace más de 70 años y que ahora, después de una década inactiva, vuelve a abrir sus puertas con una inversión de unos 30 millones de dólares en equipos y servicios para el proyecto.
Fuente / Diario de Cuyo