(MCH)Una de las prioridades fundamentales de la comunidad astronómica mundial, es la construcción de telescopios extremadamente grandes en Tierra. Estos ampliarán enormemente los conocimientos en Astrofísica, abriendo paso a estudios detallados sobre temas como planetas alrededor de otras estrellas, los primeros objetos nacidos en el Universo, agujeros negros súper masivos y la naturaleza y distribución de la materia oscura y la energía oscura que dominan el Universo.
Es así como la ESO (Observatorio Europeo Astral), un consorcio internacional del que forman parte catorce paíes, y cuyas principales instalaciones en nuestro país se encuentran en la Región de Antofagasta, en el Observatorio Paranal, están evaluando cuál será la mejor ubicación para el E-ELT, por su nombre en inglés, European Extremely Large Telescope, un nuevo concepto de telescopio basado en tierra, que tendrá un espejo primario de 42 metros de diámetro y será el telescopio óptico e infrarrojo cercano más grande del mundo: “el mayor ojo hacia el cielo”, requiriendo una inversión de alrededor de 1.100 millones de euros. Entre los principales candidatos están Chile y España.
El E-ELT es una infraestructura promovida por ESO, cuyo consejo adoptará la decisión definitiva sobre la localización del telescopio previsiblemente el próximo mes de marzo, cuando se reúnan en Alemania. Antes de esa fecha, una comisión independiente de expertos está analizando las candidaturas de los países que optan al telescopio, con el fin de evaluar aspectos técnicos como la calidad del cielo de los lugares donde cada país tiene prevista la instalación. En nuestro país, la locación sería a 13 kilómetros de Paranal en la Región de Antofagasta.
Un telescopio de estas magnitudes requiere una ubicación excepcional. Por tanto, se está teniendo mucho cuidado en asegurar que el futuro hogar del E-ELT sea el más adecuado posible. Esto, en general, significa un sitio alto y seco, que implique la menor cantidad de obstáculos posibles para las observaciones. Sin embargo, es necesario tomar en cuenta la cantidad de noches despejadas que ofrece Chile al año, que son 350, frente a las 280 que ofrecen las Islas Canarias en España. De concretarse esta instalación en nuestro país, la Región de Antofagasta, además de ser la capital mundial de la minería, podría ser la capital mundial de la astronomía.
Fuente /MCH