(Anglo American) Se realizó la ceremonia de entrega de las primeras 150 viviendas definitivas, de un total de 450, para las familias de caleta Cocholgüe de la Región del Biobío, afectadas por el terremoto del 27 de febrero de 2010.
La actividad que contó con la presencia del Ministro de Vivienda y Urbanismo, Rodrigo Pérez Mackenna, y del Vicepresidente de Comercialización y Asuntos Corporativos de Anglo American, Felipe Purcell, es el primer paso para la erradicación de las aldeas que albergaron transitoriamente a los damnificados de esta localidad.
El ministro Pérez Mackenna destacó que el conjunto La Esperanza de Cocholgüe “permitirá a las familias no perder el contacto con su fuente laboral, resguardando al mismo tiempo su seguridad en caso de un nuevo maremoto”.
Las nuevas viviendas se construyeron en un sitio seguro y libre de riesgos, emplazado en el noreste de la comuna de Tomé, en la zona alta de la caleta, de manera que los vecinos tengan acceso expedito a ella y mantengan sus actividades económicas y arraigo.
“Con la entrega de estas primeras viviendas reafirmamos el compromiso de Anglo American con el país tras el terremoto de febrero de 2010. Este gran desafío que emprendimos el año pasado ya es una realidad que permitirá a los vecinos de Cocholgüe contar con una vivienda definitiva y digna”, aseguró Felipe Purcell, Vicepresidente de Comercialización y Asuntos Corporativos de Anglo American. “Estamos conscientes de que como empresa tenemos un rol social muy importante que cumplir. Nuestro ámbito de acción no sólo tiene que ver con nuestros trabajadores y proveedores. El alcance de nuestro compromiso incluye a sus familias y la comunidad de la cual somos parte, involucrándonos con el desarrollo del país”, agregó el ejecutivo.
El aporte de Anglo American para la reconstrucción de la caleta Cocholgüe asciende a US$ 1,8 millones, lo que permitió financiar las obras complementarias para hacer posible la construcción del loteo, a través de una alianza público privada con el Ministerio de Vivienda. Este proyecto se enmarca en los US$ 10 millones que la compañía anunció pocos días después del terremoto, y que permitió la construcción de seis escuelas modulares en las regiones del Maule y Biobío y el apoyo a emprendedores de las zonas afectadas a través de una alianza con Fondo Esperanza.
Guillermina Flores, una de las beneficiadas con este proyecto se mostró muy satisfecha con los resultados. “Trabajamos mucho para tener esto. Aquí hay gente que perdió todo y que ahora, por fin, podrá tener una casa donde vivir tranquilos junto a sus familias. Estamos muy contentos”.
Las casas son de 42 metros cuadrados y en una futura etapa de ampliación aumentará en 13 metros cuadrados, agregando 1 dormitorio. El proyecto incluye además una sede social, áreas verdes y juegos infantiles.
La segunda etapa del proyecto, que contempla 300 nuevas viviendas, estará terminada en el último trimestre del próximo año.
Fuente/Anglo American