Andrade a empresarios: «Le pediría a algunos empresarios que volvieran a los textos del Padre Hurtado»

En el primer trimestre de la pasada gestión la Prefectura logró una recaudación de 58.524.900 Bolivianos pero esta gestión en similar periodo tiene un ingreso de Bs. 108.718.927

COMPARTIR

No ha hecho un voto de silencio, pero hoy prefiere mantenerse “calladito” hasta que “tenga algo que decir”.

De hecho, demuestra que está a full trabajando y afirma que “la agenda laboral no ha cambiado en nada, sólo los ritmos han tenido algunos cambios”, lo cual no le preocupa porque su larga experiencia como militante del Partido Socialista (PS) le ha servido para aprender que “la naturaleza de la política es saber cuándo uno acelera y cuándo uno frena”.

– ¿Por qué su agenda causa tanta inquietud en los empresarios?

– No creo que sea la agenda laboral lo que causa incertidumbre, lo que inquieta a muchos empresarios es, precisamente, el tema laboral.

– ¿Cuál es la diferencia?

– Porque hay muchos empresarios que apuestan al statu quo, a que las cosas sigan igual y nosotros tenemos la percepción de que ese es un tremendo error, no sólo desde el punto de vista del ámbito laboral, también para los desafíos de las propias empresas. El conservadurismo en materia laboral es la peor manera de enfrentar los desafíos de competitividad y productividad.

– ¿Usted los llama a innovar?

– Innovación significa generar una relación adecuada entre trabajadores y empleadores, el mundo desarrollado demuestra eso y no entiendo por qué a algunos les cuesta tanto entenderlo. Tal vez, porque les cuesta mucho compartir los beneficios de los resultados de su empresa. Entonces, creo que hay un conservadurismo instalado que no permite avanzar. A eso hay que agregar que no se ha logrado reconstituir una ambiente de confianza entre trabajadores y empleadores. Paradojalmente, la encuesta del Consejo de Equidad dice que los trabajadores valoran mucho su empleo, tienen buena relación con sus jefes, pero que hay temas de interés común que no se hablan, entonces, hay un déficit de confianza y, por eso, valoro tanto el diálogo que han establecido Alfredo Ovalle con Arturo Martínez, pues éste entra al núcleo del problema. Además, tenemos un déficit de instituciones, o sea, miren todo lo que ha costado instalar un consejo de diálogo social, que es una institución que en todos los países existe.

– ¿Hay un problema de ideología?

– Hay mucho de ideologización.

– ¿De parte de todos los empresarios o de la dirigencia empresarial?

– Cuando he conversado con los empresarios, con el señor Matte, con Luksic, con ese mundo, la verdad es que encuentro mucha más apertura al diálogo. Ahora, seguramente los representantes gremiales también tienen que cumplir un rol de representación, pero evidentemente hay todavía un rezago. Esta mirada satánica de los sindicatos es un resabio bastante antiguo y el mundo demuestra exactamente lo contrario.

– ¿Por qué cree que esta misma dirigencia ha personalizado el tema laboral en usted?

– Habría que preguntarles a ellos. Quizás, porque ellos aprecian que en el Ministerio del Trabajo hay una buena relación con el mundo del trabajo, pero también tengo una buena relación con los empresarios. Insisto, tener una buena relación no significa estar de acuerdo. Cada vez que converso con los empresarios, los escucho, retruco algunas cosas y hablo con franqueza. No hay que olvidar que la propuesta de la presidenta Bachelet es de cambio, cuando ella dijo que quería ser presidenta no dijo que quería que las cosas siguieran iguales, entonces, ¿por qué se extrañan tanto? Entonces, esto de personalizar la agenda es un poco mañoso, porque es tratar de insinuar que tengo una agenda propia, y yo me he abocado a cumplir lo que la agenda presidencial señala y no podría hacer otra cosa además.

Impacto mediático

– ¿Da la sensación que el año pasado el tema laboral causó más ruido?

– Seamos francos en esto, el año pasado el gran debate en materia laboral lo hizo Monseñor Goic, salvo que piensen que él trabaja aquí. Entonces, le pediría a algunos que volvieran a los textos del padre Hurtado, aunque no sé si están en condiciones de leerlos, pero los mismos que lo veneran me gustaría que leyeran su postura frente al tema laboral. Entonces, lo que quiero que entiendan es que hay un debate pendiente en la sociedad que es el de la distribución, el que pone de relieve todas las materias laborales.

– Otra cosa que se conoció el año pasado fueron sus diferencias con el Ministerio de Hacienda sobre la negociación colectiva…

– Lo primero que quiero decir es: ¿qué tiene de raro que entre los ministros tengamos matices? ¿Qué pasaría si los ministros pensáramos igual? ¿Para qué existirían varios ministros?

– Pero es que es un solo gobierno.

– Eso es verdad, en consecuencia lo sano de un gobierno es que haya un gobernante, en este caso la presidenta, y lo adecuado para ella es que los ministros llevemos nuestras opiniones y ella resolverá. Ojo, que en la reforma previsional no habían opiniones iguales frente a los distintos temas. No hay que olvidar que la Concertación es una coalición de partidos, éste es el gobierno de una coalición que está construída desde matices, desde distintas opiniones, en consecuencia, si mañana tenemos un debate en materia laboral u otros temas… bueno esa es la virtud de la Concertación. Por lo demás que entre el ministro del Trabajo y el de Hacienda haya matices ¡por favor, qué raro tiene! Ambos jugamos roles distintos, ¿por qué tenemos tanto miedo a discrepar en la sociedad chilena?

– ¿Cuál es su evaluación de lo que ha hecho su ministerio hasta ahora?

– Estoy muy conforme con lo que hemos hecho, porque el debate en la sociedad chilena hoy día es el laboral. Entonces, lo que nos importa es que mucha gente esté opinando sobre este tema y queramos o no, eso se está dando y va en aumento, porque es un debate pendiente, por lo tanto, que digan que el ministro del Trabajo aceleró el año pasado y ahora freno ¡por favor, si la naturaleza de la política es saber cuándo uno acelera y cuándo uno frena!

Costos laborales

– Los empresarios argumentan que a la desaceleración económica que se está registrando hay que sumarle el aumento en los costos laborales.

– Lo que pasa es que a muchos no les gusta hablar de estos temas ni cuando están las condiciones dadas ni cuando hay problemas. Esto lo digo, porque una vieja fórmula que se emplea es que cuando empiezan las dificultades siempre le echan la culpa a los trabajadores.

– ¿Es un mito el alza de los costos?

– Es que pareciera ser que la variable laboral es siempre la de ajuste, siempre hay que arreglar por ahí el cuento. Me encantaría que el tema del empleo fuera también una preocupación del Banco Central, que también lo viera porque es una variable importante del mercado. Ahora, si las distintas leyes han significado aumento en los costos, tengo mis dudas, estudios al respecto no conozco. Me preocupa esta lógica, ¿por qué en lugar de operar desde el tema del ajuste no se buscan genuinas alianzas? Creo que es al revés, las empresas son más exitosas cuando enfrentan los problemas en conjunto, está el ejemplo de Bellavista Tomé cuando los trabajadores se bajaron sus sueldos.

– Entonces, ¿es un mito?

– Sí.

Fuente / Diario Financiero

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital