Una dura polémica genera entre sectores políticos contrapuestos la distribución acordada a los beneficios obtenidos por la Región de Antofagasta del fondo específico del royalty a la industria minera.
Como se recordará, una vez más, resultó favorecida la Región Metropolitana con 28,7% de los recursos. A continuación quedó la Región de Los Lagos con 9,4% y después la Región de Valparaíso con 9%.
A su vez, la Región de Antofagasta recibió, apenas, 2,5% en dicha distribución impositiva generada por la explotación de recursos no renovables. Esto la dejó por debajo, incluso, de las regiones vecinas porque la Primera quedó con 7,2% y la Región de Atacama con 6,2%
Críticas
Representantes de diversas esferas políticas plantearon sus críticas, en especial, el presidente regional del Partido por la Democracia, Jorge Molina, quien culpó al parlamentario UDI, Manuel Rojas de haberse abstenido en el Congreso cuando fue propuesta la idea de legislar en torno al llamado «royalty».
En cambio, valoró la actitud del senador de Renovación Nacional, Carlos Cantero, quien sí estuvo a favor de la iniciativa mientras que la Unión Demócrata Independiente votó en bloque contra el citado proyecto de ley.
Rojas, al ser consultado, replicó que, efectivamente, estuvo por abstenerse debido a que cuando presentó una indicación en la cual señalaba de manera expresa que parte sustantiva de tales recursos quedaran en las regiones productoras mineras no fue acogida por los partidos concertacionistas.
«Esto contrarió, incluso, lo sostenido en su momento por el propio ex Presidente Ricardo Lagos y su ministro de Hacienda Nicolás Eyzaguirre. Por eso, sostengo que la Concertación le miente a la región y hoy vemos cómo las platas se quedan, casi íntegras, en Santiago», enfatizó el parlamentario gremialista.
Regalías
Desde la capital, el presidente regional del Partido Socialista, Hernán Vargas, formuló una fuerte crítica contra los representantes de la Alianza en el Parlamento que se opusieron a legislar sobre el royalty.
Recordó que en todos los países se acepta que se obtenga algún tipo de regalías cuando son explotados recursos no renovables. Sin embargo, estimó que más allá de porcentajes, compete a las propias empresas mineras establecidas en la región hacer aportes sustantivos a su desarrollo.
En esta perspectiva, Vargas acusó que «las mineras hacen aportes, pero resultan exiguos al contrastarse con las gigantescas utilidades que tales empresas mineras obtienen al explotar el cobre».
A modo de ejemplo, citó el caso de la Ruta B-400 que conecta el nudo Uribe con minera Rayrock y la Ruta 5 Norte entre Antofagasta y Calama que son utilizadas mayoritariamente en el desplazamiento de camiones pesados que trasladan grandes cantidades de insumos para la industria minera.
Estimó que, en tales casos, perfectamente podrían efectuar una contribución para su mejoramiento u optimización como una manera concreta de aportar al desarrollo regional.
Al aludir a la baja cantidad de proyectos que postularon los centros de estudios superiores e institutos de investigación en el ámbito minero para obtener financiamiento del impuesto específico a la minería, Jorge Molina dijo que tanto las universidades como las empresas productoras deben unir fuerzas y formular iniciativas.
A su vez, encontró «inaceptable que algunas entidades tengan sus respectivas casas matrices en Santiago y no en la Región de Antofagasta».
El dirigente del PPD insistió en la necesidad de fomentar la investigación de excelencia en áreas de productos precompetitivos como los recursos hídricos, impactos de medio ambiente, recursos energéticos y otros.
Fuente / El Mercurio de Antofagasta