Acuerdo de Rio Tinto con Chinalco genera furia de inversionistas australianos

Tras una caída de sus beneficios del 29% el año pasado, el grupo minero británico decidió recortar sus costos; el grupo ya había anunciado en diciembre que reduciría a la mitad el monto de sus inversiones para 2009.

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El descontento entre los accionistas de Rio Tinto se ha incrementado a medida que sus inversionistas australianos elevan sus voces en oposición a un acuerdo con Chinalco que podría permitir al grupo chino, bajo el control estatal, duplicar su participación en la minera angloaustraliana a 18%.

Guy Elliot, director de Finanzas de Rio Tinto, se reunió con los inversionistas australianos luego de que el acuerdo fuera anunciado la semana pasada. Las reuniones se sostuvieron en Melbourne y Sidney el viernes y el lunes, incluyendo conversaciones uno a uno con los mayores inversionistas y mesas redondas con los inversionistas más pequeños.

Un inversionista que asistió a la reunión y pidió no ser identificado dijo: “Hubo algunas personas enojadas alrededor de la mesa”.

Accionistas dudan

La principal de las preocupaciones es que los accionistas verán diluída su participación si Chinalco convierte su bono de US$ 7.200 millones en acciones y que Rio Tinto no sea capaz de dar a los inversionistas una oportunidad de participar en el problema de los derechos para pagar la deuda.

Shaun Manuell, jefe de administración de activos en Equity Trustees en Melbourne (Australia), dice que se encuentra descontento sobre la negativa al derecho de inyectar más acciones en Rio Tinto. Si las compañías van a levantar capital, los accionistas no deberían ser diluídos. “Estamos peleando por ver cuál es el valor para nosotros con respecto a la dilución”, dice.

Otro inversionista local afirmó que Rio Tinto debe prepararse para presentar a los accionistas un plan alternativo en el caso de que se vote en contra del acuerdo de Chinalco.

Inversionistas australianos están también haciendo eco a los llamados de algunas de sus contrapartes en Londres, incluyendo Paul Skinner, presidente, y Tom Albanese, director ejecutivo, para asumir la responsabilidad por los US$ 44.000 millones invertidos en la compra de Alcan, que ha amarrado a Rio Tinto con US$ 38.700 millones en deuda.

Votación en Inglaterra y Australia

Algunos inversionistas en Inglaterra hubiesen querido que Rio Tinto analizara un paquete alternativo que pudo incluir el problema de los derechos, venta de activos a Chinalco o BHP Billiton, y el regreso de Kim Leng, presidente designado que fue sorpresivamente reasignado despues de algunos desacuerdos con el directorio.

Los accionistas de Rio Tinto votarán el acuerdo en reuniones en Inglaterra y Australia en mayo o junio, pero el acuerdo de Chinalco requiere apenas de “mayoría simple” para ser aprobado, lo que significa que podría bastar simplemente con la votación de Londres para aprobar el acuerdo.

Sin embargo, la votación es sólo uno de los obstáculos que enfrenta Rio Tinto en Australia. El gobierno de ese país insiste en su postura de que el acuerdo debe concordar con los “intereses nacionales” de Australia.

Rio Tinto dice que está “escuchando” las diferentes visiones de los accionistas.

Fuente / Diario Financiero

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