Tras dos semanas de juicio, el Tribunal Oral en lo Penal de Lebu condenó ayer a 800 días de pena remitida a los dos ejecutivos de la empresa Carvile S.A., por su responsabilidad en la explosión de gas grisú que tuvo lugar en la mina La Fortuna, que causó la muerte de cuatro trabajadores y dejó 55 heridos de diversa consideración en 2005.
Mario Parra, ingeniero civil y jefe del Departamento de Minas de la empresa, y Ricardo Soto, técnico eléctrico, fueron formalizados por el fiscal Nelson Vigueras por cuasidelito de homicidio, lesiones graves y menos graves, por lo que se determinó su culpabilidad en los hechos que el Ministerio Público les imputaba.
Fuente / La Tercera