El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció ayer que Bolivia dejará de formar parte del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) tras denunciar a ese organismo como un instrumento de las compañías multinacionales para seguir «saqueando» los recursos naturales de su país y para no cumplir las obligaciones que les imponen los acuerdos y leyes de la nación.
Según la estatal Agencia Boliviana de Informaciones (ABI) la decisión fue comunicada por el Mandatario boliviano en rueda de prensa ante decenas de periodistas acreditados a la Quinta Cumbre de los países miembros de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) que concluyó ayer y trabajó de manera conjunta con los movimientos sociales.
De cumplirse ese anuncio, Bolivia no acataría el fallo del Ciadi en torno a la reversión de las concesiones que una empresa chilena tenía en el Salar de Uyuni.
Mediante un decreto promulgado por el entonces presidente Carlos Mesa, el gobierno boliviano revirtió las concesiones de la chilena Química del Bórax (Quiborax) en 2004 tras haber evidenciado que esta no cumplió con requisitos establecidos en la legislación minera.
Ante esa medida, Quiborax acudió al Ciadi para solicitar su arbitraje en este tema y solicitó una indemnización de US$20 millones por supuestos perjuicios.
La actitud de la empresa chilena fue rechazada en su momento por los cívicos potosinos que fueron los que desarrollaron medidas de presión para que se reviertan las concesiones ya que, en su criterio, estas fueron conseguidas mediante el tráfico de influencias del ex senador Gonzalo Valda quien impulsó una ley para reducir la reserva fiscal del Salar de Uyuni.
«Cuando actuamos contra sus violaciones a las leyes de Bolivia, (las multinacionales) no buscan solucionar el problema mediante la negociación, sino que acuden al Ciadi porque saben que siempre arbitra a su favor», dijo el presidente Morales.
Plantea resistencia
El gobernante planteó que los países del ALBA (Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela) formen un «frente político» para encarar la actuación de esos organismos «en favor de las empresas multinacionales».
«En estos pleitos siempre los ganan las trasnacionales nunca ganan los gobiernos. El único gobierno que ganó una vez fue el de EE.UU.», señaló el jefe de Estado boliviano para ilustrar su denuncia.
Morales indicó que habría que estudiar si, ante la imposibilidad de cambiar o eliminar esas instancias, se puede formar un mecanismo de «resistencia» conjunta frente a sus decisiones.
Esa propuesta fue respaldada por los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Venezuela, Hugo Chávez, así como por el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage.
Otras denuncias
La cumbre del ALBA sirvió para que sus miembros ventilaran denuncias en contra de organizaciones internacionales en una «declaración política condenatoria» ayer.
Hugo Chávez denunció a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA por intentar una demanda contra el estado venezolano por no renovar la concesión de la televisora RCTV.
«Nosotros denunciamos… a la célebre Comisión Interamericana de Derechos Humanos, esa comisión que todavía no se ha pronunciado sobre el golpe de estado en Venezuela… Ahora, esa CIDH esta demandando a Venezuela… en la Corte Interamericana», dijo.
Fuente / Diario el Potosí