(10:49) Minera recurrió a la justicia por eventual cierre de camino público

Corte de Apelaciones acogió orden de no innovar, referida a las obras de instalación de un portón.

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Hasta los Tribunales de Justicia llegó la empresa Ingeniería del Sur (Ingesur), frente al temor de que Agrícola y Ganadera Taltal les cierre el camino que conduce a Mina Pecket. Una situación constatada por ellos luego de apreciar en terreno “la ejecución de obras de instalación de un portón que interrumpe el camino de la Ruta Y-510”.

El jefe administrativo de las faenas mineras, Víctor Hugo Provoste Pérez, recurrió de protección ante la Corte de Apelaciones, en contra de la representante de la firma Taltal, Victoria Solo de Zaldívar Clavel.

Lo primero que hizo el Tribunal en esta causa fue dar lugar a la orden de no innovar solicitada, “en términos de que la recurrida se abstenga de ejecutar cualquier obra tendiente a cerrar, obstaculizar o interrumpir el camino de la Ruta Y-510, en el sector ubicado a 8,8 kilómetros de la Ruta Nº 9 norte, mientras se tramita y resuelve el presente recurso”.

En el intertanto solicitan retirar las obras civiles emplazadas en el referido camino, “para evitar la consumación de un daño y peligro de accidente”.

Víctor Provoste responsabiliza a la recurrida de ejecutar las obras de instalación del portón que interrumpe el camino. Algo que a su juicio atenta con el libre y continuo desplazamiento a la propiedad que Ingesur sostiene pertenecerle, sobre una superficie de mil hectáreas, dentro de la Estancia Pecket Harbour.

Recuerdan que en junio de 1998 Ingesur adquirió el 100% de las acciones de Cocar, y que el conjunto de los bienes forman el denominado Yacimiento Pecket.

“El camino donde se encuentran emplazadas las obras denunciadas, por su conformación uniforme, se extiende sin solución de continuidad desde la Ruta Nº9 Norte de Punta Arenas, específicamente a la altura de la Tenencia de Carabineros Kon Aiken, hasta llegar al yacimiento Pecket, de propiedad de Ingesur”.

Cuestionan instalación de portón

Provoste dice que el lunes 16 de abril se percató que la recurrida (Victoria Solo de Zaldívar) había puesto recientemente, estaciones y postes de fierro, ubicados dentro de la calzada de la Ruta Y-510, “con el fin de instalar un portón en medio del camino que personal de Ingesur utiliza para ingresar a la propiedad colindante”.

En ambos costados del camino, según lo constató un ministro de fe, se instalaron postes de fierro, de color amarillo con otros elementos de apoyo y en el costado de la misma vía se encontraban dos hojas de portón metálico, pintados del mismo color.

A juicio de los recurrentes, esto genera una amenaza de perturbación del derecho real de tránsito, “toda vez que al estar su propiedad separada del camino público, su único acceso por tierra es a través de la citada Ruta Y-510”.

Obstaculizar de cualquier forma el ingreso al Yacimiento Pecket, propiedad de la minera, afecta el ejercicio de este derecho. “Esto causa enormes perjuicios a Ingesur, al interrumpírsele materialmente el ingreso y salida hacia y desde su propiedad, así como el tránsito de vehículos de carga de sustancias minerales, incluso en situaciones de emergencia”.

Piden al Tribunal acoger el recurso, y ordenar a la recurrida que no les impida el paso por el camino señalado, “ordenándole retirar las obras emplazadas en plena Ruta Y-510, que obstaculizan el acceso a la propiedad de Ingesur”

Igualmente solicitan oficiar a Carabineros de la Tenencia Kon Aiken, haciéndole llegar copia autorizada de la sentencia, para que procedan a abrir el camino en caso de constatar el cierre del mismo.

Ganadera Taltal

El abogado de la ganadera Taltal, Dagoberto Arias, niega cualquier entorpecimiento o amenaza del tránsito por el sector de la recurrente, al reiterar que su representada seguirá respetando la servidumbre de 1.000 hectáreas que son utilizadas por la empresa Ingesur.

“Nunca se ha cerrado el portón de ingreso. Lo que sucede es que se procedió al recambio de la antigua estructura de madera por una de fierro; en esto consistió el trabajo realizado en el sector”, explicó.

Dagoberto Arias remarcó que al no existir amenaza de ningún tipo, la acción judicial emprendida no tiene ningún destino.

“Esto no hace más que provocar un conflicto”, subrayó el abogado, añadiendo que en vez de perder tiempo con esta ficticia amenaza, “la empresa debiera preocuparse en hacer cumplir los fallos judiciales”, aludiendo a la sentencia que ordenó a la minera reparar el daño ambiental que -con sus faenas de explotación del carbón- causó en terrenos de la ganadera Taltal.

Fuente / La Prensa Austral

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