(Diario Financiero)Confirmando la tendencia de aumento progresivo de los últimos cinco años, el número de huelgas y de trabajadores involucrados en ellas se incrementó nuevamente en comparación al año anterior.
Mientras en 2008 hubo 159 movilizaciones, en 2009 esta cifra llegó a 171, variación que significó un alza de 25% en el total de personas que utilizó dicho instrumento como medida de presión durante los procesos de negociación colectiva.
Y a pesar de los efectos de la crisis económica sobre el mercado laboral, los resultados del ejercicio anterior no cambiaron la dirección ascendente de este tipo de conflictos. Así, la cantidad de trabajadores paralizados subió desde 11.209 en 2005 a 21.915 en 2009, lo que significó un alza considerable de 95%.
Esta situación se relaciona estrechamente con la expansión observada en la cantidad de personas que tuvo una negociación reglada con sus empleadores desde 2003, año donde se registró su punto más bajo. Desde esa fecha, más de 100.000 trabajadores se han sumado a este mecanismo.
Sin embargo, el porcentaje de éstos que terminó en huelga creció 3,7% entre 2008 y el ejercicio anterior, pasando de 6,8% del total a 10,5%, respectivamente.
Parte importante de este ascenso se explica por la variación de sectores como comercio y servicios. En el caso del primero, mientras en 2005 hubo 1.950 trabajadores movilizados, el año pasado casi 4.400 fueron parte de una huelga. De todas formas, el avance más significativo se registra en servicios, donde las cifras se triplicaron durante dicho lapso, pasando de 2.139 a 6.787.
Para el especialista Huberto Berg, de Berg Consultores, cuando se ven incrementos de esta magnitud en algunos rubros, lo que se aconseja a las empresas es revisar lo que están haciendo tanto en su gestión de recursos humanos como a nivel de relaciones laborales. «Lo más probable es que algo lo hayan hecho mal, porque una opción fácil sería echarle la culpa al agitador externo, pero también se debe considerar que éste se va a nutrir de aquellas áreas donde hay buen ambiente para sembrar agitación. Cuando en una empresa tienes buen ambiente laboral, comunicación y transparencia, no tienen mucho donde actuar», explica.
Tendencia al alza
Respecto al constante aumento de este tipo de conflictividad en el mercado local, el experto aclara que la gran masa de trabajadores que negoció colectivamente no llegó a huelga. Por esto, atribuye esta evolución a una mayor presencia de actores externos, a las propias empresas que, en general, se caracterizan por un discurso más agresivo. «Su estrategia es la de golpear fuerte la mesa, ir a la huelga y a partir de ésta empezar a negociar, lo que a mi juicio es un error, porque no gana ninguna de las dos partes», enfatiza el especialista en temas laborales.
Propuesta
Por su parte, el socio de Ernest & Young, Mauricio Peñaloza, recomienda al nuevo gobierno que fortalezca los sindicatos de empresas a través de la creación de un nuevo principio: libertad contractual colectiva.
«Esto significa que el sindicato de una empresa pueda pactar condiciones laborales distintas a las que establece el Código del Trabajo; por ejemplo, en materia de jornada, remuneraciones e indemnizaciones», describe.
De esta forma – agrega- sería el propio empleador el que fomente su existencia y negocie para adaptar las normas laborales de cada empresa. «En el fondo se matan dos pájaros de un tiro: se fomenta la negociación colectiva y los sindicatos y se flexibiliza la normativa laboral», puntualiza.
Fuente / Diario Financiero