(Diario El Día) Ya en la entrada de Pan de Azúcar se aprecian los cambios para la Compañía Minera Teck Carmen de Andacollo. Atrás quedó la decena de carteles que reivindicaban la lucha por el agua entre la comunidad y la empresa que, tras ocho meses de trabajo arduo, cercano y convincente, recobró la confianza entre las partes y aseguró -con la colaboración del Gobierno y Aguas del Valle- el suministro para 30 mil personas.
Esa nueva condición les permitió enfocarse en lo que ocurría cerro arriba. Y es que el lunes comenzó la cuenta regresiva para la implementación del proyecto Hipógeno, el único priorizado por Teck durante la crisis económica en todo el planeta. De los US$368 millones iniciales que costaba, pasó a US$420 millones y hoy ya son más de US$460 millones los que deberá desembolsar la compañía que preside Don Lindsay.
Inclusive, dentro de los cálculos en las oficinas centrales ubicadas en Vancouver, Canadá, ya se toma en consideración las 80 mil toneladas anuales de concentrado de cobre que producirá Teck CDA con la entrada en vigencia de Hipógeno. Así, incrementará en 10,4% su volumen en comparación con el 2009 donde alcanzó 308 mil toneladas de cobre. “En 2010 esperamos llegar a 340 mil toneladas de cobre anuales, por la mayor producción de la mina chilena Andacollo”, expresó el gerente de Finanzas de la firma, Ron Millos.
Es así como también dentro de los cálculos se estima que este año las ventas de esa producción lleguen a los US$200 millones. Con ese salto, de elaborar cátodos -19 mil toneladas por año- a 80 mil toneladas de concentrado, Teck CDA se convertirá en la segunda compañía minera más grande de la Región de Coquimbo, sólo superada por Minera Los Pelambres (311.600 toneladas en 2009).
ENGRANAJE DE PIEZAS
El 2009 fue duro con la actividad extractiva de metales y minerales, ya que tuvo que lidiar con la baja en el precio de los commodities por la paralización de proyectos y disminución de la demanda.
Contra eso también tuvo que luchar Teck CDA, sin embargo, se le adicionó el tema del agua. Lejos de detener los procesos y sentarse a esperar, siguió minuciosamente avanzando con los tiempos y montando la planta, la que hoy luce en perfectas condiciones para operar.
Si bien se estableció en diciembre la fecha tentativa para empezar a producir, sólo este lunes se dio al vamos al periodo de prueba del chancado, la molienda y la flotación. Sin embargo, desde inicios de año que los equipos encabezados por el jefe de planta, Marcelo Bustos, vienen haciendo los exámenes. “Partimos con el precomisionamiento, que eran pruebas al vacío y con agua, para después pasar el 18 de enero con el comisionamiento, donde le introdujimos el mineral”, aseveró el ingeniero civil metalúrgico.
Eso hasta el domingo 14 de febrero, pues antes de ayer se dio la luz verde para disponer de las primeras toneladas de material para ser pasadas por un chancador primario y luego molidos en el molino SAG (SemiAutógeno) y los dos de bola. “Durante las pruebas se utilizó el 25% de lo proyectado en el régimen, por lo que progresivamente vamos a ir incorporando más material y así ajustarnos al cronograma”, agregó Marcelo Bustos.
Dentro de los plazos que maneja la minera, desde febrero hasta julio se verá que cada uno de los instrumentales que tenga relación con la planta funcione a la perfección y así comenzar con las operaciones normales. “Queremos que cada una de las partes esté a plenitud y así dar comienzo a este proyecto que ha avanzando en todas sus fases, tal como se había planeado”, sostuvo el superintendente de Relaciones Externas de Teck CDA, Mauricio Gómez Whiteley.
REUTILIZANDO AGUA El salto de la generación de cátodos, obtenidos a través del proceso de lixiviación (agua y ácido sulfúrico), hacia el concentrado es significativo, no sólo porque se está explorando un área del rajo más hondo (súlfuros) que en la primera etapa (óxidos), sino que también está la opción de reutilizar las aguas.
Ello porque se tiene contemplado recuperar al menos el 80% del elemento. Esto, de acuerdo a Mauricio Gómez, permitiría que sólo se dispongan para Hipógeno los 400 litros por segundo y no los más de dos mil en caso de no aprovechar la recirculación. “De los 1.200 litros por segundo que se requieren, sólo 34 son frescos, es decir, que serán utilizados por primera vez”, complementó Marcelo Bustos.
Para realizar esta acción, se dispone de todo el puré de desechos en un espesador de relaves donde el 65% es sólido y el 35% es líquido. “A través de los procesos logramos invertir esa proporción y logramos obtener un 60% de agua y 40% de sólido”, dijo. Después, ya en el depósito de estériles, logran aumentar en un 20% la capacidad de recuperación hídrica para volver a utilizar el 80% del agua que alguna vez sirvió dentro del proceso de flotación (separación del mineral a través de agua y reactores).
OPORTUNIDAD LOCAL(b> Actualmente los operarios que desarrollan labores en la planta alcanzan los 120, que se suman a firmas externas que llegan a un centenar. De ellos la mayoría son de Andacollo. “Hicimos un esfuerzo tremendo por capacitar a nuestros trabajadores y mantenerlos con nosotros en las faenas de construcción, operación y montaje”, finalizó Bustos.
Fuente / Diario El Día