La nueva directiva del Sindicato Nº1 de Chuquicamata, el más grande de Codelco, con unos 3.000 trabajadores, confirmó ayer que Mirta Moreno dejó la presidencia de la entidad por los problemas financieros que se generaron durante su gestión.
“Hay un déficit financiero de 2006, más gastos que se hicieron a cuenta de los fondos de 2007, que se suman a las deudas por los descuentos a los socios que ingresaron que no se encuentran disponibles en las cuentas corrientes de los bancos”, denunció Hilario Ramírez, nuevo presidente de la organización sindical.
De $100 millones sería el déficit financiero de los últimos años, de acuerdo a los primeros análisis realizados, así lo confirmó el dirigente, quien a su vez explica las razones que le motivaron a solicitar claridad en «las cuentas en rojo».
«Reiteradamente solicite (así consta en las actas respectivas), que la conducción y administración se efectuara al interior del directorio del Sindicato, puesto que nadie es dueño de la organización. Primeramente, al interior de nuestro grupo de trabajo, 4 personas del directorio (Mirta Moreno, Ruth Moreno, Humberto Navarro e Hilario Ramírez) le solicité a la presidenta Mirta Moreno Moreno, su renuncia al cargo, dado todos los problemas de orden financiero y administrativo en el interior del sindicato y en los cuales no fui consultado ni considerado para la toma de estas decisiones».
Luego comenta Ramírez «habiendo encontrado información en que se habían utilizado dineros de los Fondos de Retiro y que también se estaban gastando anticipadamente los dineros del año 2007; quedando de esta forma desfinanciados para lo que resta del año, procedí a enviar nota interna , informando de las razones, donde renunciaba al cargo de primer director (vicepresidente).
Cambio de directorio
Agregó que esa nota consideraba un cambio en los cargos del directorio, a objeto de resguardar la conducción financiera de la Organización Sindical. «Debido a esta situación se me ofreció el puesto de presidente, por lo cual les hice presente a todo el directorio en pleno, de lo delicado de la situación financiera y que los invitaba a ocupar el puesto que quisieran y exprese para «Reflotar el buque que se está hundiendo», pero mi sorpresa fue mayor, cuando mi propio grupo de trabajo (Rut, Mirta y Humberto) no aceptaron ningún puesto e incluso Mirta Moreno solicita expresamente ser el último director».
En el contexto de la información global, indica Ramírez que : «1° El Balance del año 2006, en la comparación ingresos versus gastos, arroja un déficit financiero superior a la suma de $ 100.000.000 (cien millones de pesos); como los trabajadores llaman: «Cuentas en Rojo». 2° El día 28 de marzo, en mi calidad de vicepresidente, al tratar de obtener recursos establecidos en el marco del Contrato Colectivo, para pagar las remuneraciones de los funcionarios del gremio, se me informa que algunos ítems de todo el año 2007 ya se había entregado en el mes de enero y otras sumas importantes del primer semestre ya estaban entregados».
Como tercer ítem, comenta que «Existe un desorden generalizado en la administración y con un intento de borrar en el mes de agosto del 2006, toda la información contable y financiera registrada en forma computacional, dejando a la organización por mas de 40 días sin información. 4° Se ha administrado con un sello personal, donde a modo de ejemplo, la falta de control de las órdenes de compra, ha permitido generar gastos que no corresponden a la organización sindical. 5° Compras inadecuadas, sin respaldo presupuestario o de licitación que perjudican el patrimonio del sindicato. 6° Cuentas Impagas que generan una imagen negativa para la organización. 7° Actualmente, al déficit financiero del año 2006».
No hay ambición de poder
Hace otras reflexiones Hilario Ramírez y responde que no hay en esto afán de poder. «La modificación de los cargos en el directorio no es producto de una ambición de poder ni político, sino de establecer que la lealtad termina cuando se vulneran los valores éticos y dicha lealtad, no esta por sobre los trabajadores ni la organización sindical. Al asumir el desafío de ser candidato a dirigente sindical al equipo de trabajo que me invitaba, le deje claramente establecido, que asumía un compromiso con los trabajadores y que pondría mis conocimientos al servicio de ellos y nunca de ningún grupúsculo. Al respecto creo que de alguna forma esto fue reflejado en la Negociación Colectiva recién pasada. La unión sindical se debe lograr sobre la base de la verdad y por sobre todo, con un norte donde los trabajadores son el ente principal. Debemos tener la capacidad de entender que la razón de ser, al asumir un puesto en la dirigencia sindical es con el objetivo de estar al frente de los trabajadores».
Agrega «permítanme otra reflexión, sin animo de hablar de historia ni hablar temas de conocimiento general, hoy vivimos tiempos evolucionados, en donde la organización sindical y preparación de los trabajadores en al ámbito de defender sus derechos ha encontrado bases sólidas. Es en este contexto que acepte ser candidato a dirigente sindical, para poner mis conocimientos al servicio de los trabajadores, por lo tanto, no podemos permitir un retroceso, en donde la forma (distorsionada por el medio y los intereses) vuelva a corromper del fondo».
A los trabajadores
Dirigiéndose a los socios Ramírez expresa que él como muchos de los socios «he permanecido un largo tiempo en la empresa, logrando un prestigio profesional, mi vida se ha transformado aquí y si en este momento me ven a la cabeza de la principal organización que vela por su permanencia y desarrollo como trabajadores, no quiero que observen la representación de gloria, ni voluntades al servicio de estas. Quiero que reconozcan sus propios ideales, al modo y el medio de transformar el entorno y no los intereses. Quiero que se vean a cada uno de ustedes y no al fraude histórico de gente que usa filosofía barata para justificar sus metas personales. Quiero que se vean luchando a ustedes mismos, bajo una forma representativa, en donde la única forma de engañar a las partes es engañarse a si mismos, por que todos somos uno solo».
Fuente / El Mercurio de Calama, Diario Financiero