(El Mercurio) Seis meses han pasado desde que Diego Hernández asumió la presidencia ejecutiva de Codelco, pero parecen muchos más. Y claro, no son pocas las tareas que ha emprendido en este tiempo, como iniciar un plan de retiro voluntario que busca rejuvenecer la dotación y la reagrupación de las operaciones de Codelco en dos vicepresidencias, por nombrar algunos de los cambios ya conocidos.
Pero, claramente, no son los únicos que tiene en carpeta este ingeniero de L»Ecole Nationale Supérieure des Mines, que hizo gran parte de su carrera fuera de Chile, que fue director ejecutivo de la brasileña Companhia Vale do Rio Doce (CVRD), presidente de Collahuasi, que ocupó importantes cargos en Anglo American, en Rio Tinto y que hasta antes de su aterrizaje en Codelco era Presidente de Metales Base de BHP Billiton.
De cara al 2011, las fuerzas están puestas en batir el récord de inversión de este año, con poco más de US$ 3.000 millones. Una necesidad para combatir un problema que afecta a toda la industria: la caída en las leyes del mineral, derivada del envejecimiento de las minas. El alto plan de inversiones contempla cuatro proyectos estructurales: la segunda fase de la expansión de Andina, el nuevo nivel mina en El Teniente, Chuqui Subterránea y la construcción de la nueva mina Ministro Hales, recientemente aprobada.
En este contexto, una de las decisiones que Diego Hernández tomó durante este semestre y que por estos días más lo entusiasma, da cuenta de su estilo para hacer negocios: la intención de la estatal de prolongar por treinta años, a partir de 2016, la operación de la desahuciada división Salvador, cuyo cierre fue anunciado por primera vez en 2005.
¿Por qué ahora esta división se vuelve rentable? La respuesta es simple: «Estos recursos antes no eran competitivos y ahora, si se compara con la cartera de proyectos de la competencia, lo son», explica Hernández. Agrega que el mercado ha cambiado y que la calidad de los proyectos de las otras empresas se ha deteriorado.
«Aunque menor, esta división actualmente aporta a los excedentes de la empresa, porque sus costos directos son de entre US$ 1,4 y US$ 1,5 por libra (versus un precio que supera los US$ 3 como promedio anual)», agrega el ejecutivo.
La decisión no está tomada, pero la idea es acelerar los estudios para evaluar la factibilidad de explotar por rajo abierto lo que quede en Salvador subterránea, donde hay leyes de 0,5%, altas respecto a las de otros proyectos en ejecución. «Esto supone 30 años de vida útil a esta división con una producción de entre 150 mil y 200 mil toneladas de cobre fino anuales, un nivel similar al de Gaby», ejemplifica Hernández
Los pasos que vienen son completar los estudios, pero todo apunta a que el proyecto podría estar operativo a partir de 2016.
De concretarse, la inversión será de más de US$ 2.000 millones -aunque con la ventaja de contar con la infraestructura que ya existe en Salvador-, una cifra similar al proyecto estrella del grupo Luksic, Esperanza.
¿Quién es?
Diego Hernández hizo gran parte de su carrera fuera de Chile. Ocupó importantes cargos en las principales mineras del mundo, y hasta antes de su aterrizaje en Codelco, era presidente de Metales Base de BHP Billiton.
¿Ventas a futuro?… demasiado riesgo
Si de Diego Hernández dependiera, las ventas a futuro (determinar el precio hoy de transacciones que se realizarán después) serían erradicadas para siempre de la estatal.
Personalmente, no soy partidario de hacer ventas a futuro con precios prefijados, porque cuando se invierte en minería se debe correr el riesgo de la volatilidad del precio. Si quiero jugar a la lotería, compro un boleto y puede que me gane el premio o no, pero si quiero estar seguro de ganar voy a tener que comprar todos los boletos, pero puede que eso me salga más caro que el premio», explica.
El tema es un tanto espinudo. El presidente ejecutivo de Codelco entre 2000 y 2006, Juan Villarzú, ha sido criticado por haber recurrido a este sistema para financiar la construcción de Gaby, fijando un precio sustancialmente menor al actual y que ha implicado que Codelco deje de ganar millones de dólares.
Sin embargo, Hernández dice entender la decisión del ex ejecutivo: «Para hacer inversiones se necesitan recursos y este tema más que de Villarzú fue del dueño de Codelco, el Estado, que en ese momento debió haber aceptado un rol más activo frente a este proyecto.
«La capitalización debería ser el 30% de la utilidad»
En los próximos cinco años Codelco requiere más de US$ 15 mil millones para financiar el plan de inversiones que le permitirá mantener su producción, para pasar de las 1,7 millones de toneladas anuales en la actualidad a dos millones de toneladas en 2018.
En este sentido, Diego Hernández explica que en el mix de financiamiento (que considera las amortizaciones y depreciaciones, que cubren el 45% de plan, y deuda), la capitalización de utilidades será vital. Un tema que la cuprera ya empezó a discutir con el Gobierno.
«Hemos discutido esto con el presidente de la República. Él es partidario, por la señal que nos dio, de que financiemos esto con amortización y depreciación que retenemos por ley, con deuda, y venta de activos prescindibles, donde el único importante es el 40% de ECL (ex Edelnor). Además, con capitalización que, en mi opinión personal, debiera ser del 30% de las utilidades», detalla.
En lo que respecta a los niveles de endeudamiento, la meta que plantea Hernández es que a 2015, cuando ya se haya superado el peak de inversión, la deuda no sea superior a US$ 9 mil millones. Esto representa el tope para no arriesgar la clasificación de riesgo de la cuprera.
Al cierre de 2009, la deuda de Codelco era de US$ 4.500 millones y a estas alturas del año se ha elevado a US$ 5.300 millones. Agrega que con el alto precio actual del cobre, «tener una deuda de US$ 9.000 millones saca felicitaciones en cualquier parte. Distinto sería si el precio cae».
Venta de ECL
Respecto de la venta del 40% que Codelco tiene en la eléctrica ECL (el control lo tiene Suez), Hernández explica que el directorio aún no decide la fórmula de la operación, es decir, si es más conveniente vender en uno o más paquetes.
En cuanto a los tiempos, el presidente ejecutivo de Codelco estima que los próximos tres meses son un buen momento para concretar la venta, por las condiciones del mercado.
¿Y desprenderse de recursos con potencial minero? La respuesta no se hace esperar: «las minas no se venden».
El «ensayo error» del gobierno corporativo
Aunque reconoce que la entrada en vigencia de la ley de gobierno corporativo de Codelco «ayuda mucho para hacer los cambios que Codelco tiene la necesidad de hacer», Diego Hernández advierte que aún se trata de un proceso en marcha, en el cual hay mucho que aprender.
«En algunos temas específicos tenemos esta legislación propia y todavía no tenemos jurisprudencia de ella y por eso de repente se pueden presentar algunos casos donde no está 100% claro cómo hay que aplicar la legislación, y ahí hay que discutir para generar esta jurisprudencia», explica.
Un ejemplo de ello, añade, se ha dado en la relación entre la administración y el directorio: «Estamos aprendiendo a definir cuáles son los roles de cada instancia. Acá los accionistas están representados por los ministerios de Hacienda y Minería, lo que obliga a establecer una relación distinta con esta junta de accionistas y eso es lo que se está haciendo», dice.
Agrega que para delinear el campo de acción de esta empresa, «los formadores de opinión deben aclararse que en el fondo esta empresa tiene que ser más del Estado y menos del Gobierno».
Hasta ahora ha funcionado bastante bien y, por ejemplo, hemos tenido el apoyo del presidente de la República para todos los planes de inversión de Codelco en el largo plazo», añade.
Durante 2011, Codelco tiene previsto invertir más de US$ 3 mil millones.
Los próximos tres meses son un buen momento para concretar la venta de ECL (ex Edelnor), por las condiciones.
«Para delinear el campo de acción de esta empresa, los formadores de opinión deben aclararse que en el fondo esta empresa tiene que ser más del Estado y menos del Gobierno».
Fuente/ El Mercurio