(La Tercera)Casi 70 mil peregrinos del norte y de países limítrofes llegaron hasta la Quebrada de Tarapacá para participar en la fiesta religiosa de San Lorenzo, patrono de los mineros, transportistas y agricultores, que se celebró ayer.
En el poblado, ubicado 102 kilómetros al noreste de Iquique, se instalaron 30 agrupaciones de baile provenientes de Arica, Tocopilla, La Tirana e Iquique. A ellos se sumaron numerosas bandas de bronce que participaron en las actividades centrales.
Uno de los principales actos fue la denominada «misa del alba», que congregó a la mayoría de los feligreses, que con matracas, pañuelos, velas y fuegos artificiales rindieron su tributo a San Lorenzo. La eucaristía fue oficiada por el obispo de Iquique, Marco Antonio Ordenes, quien pidió a los fieles seguir el ejemplo del santo.
«La fe hay que vivirla en la realidad de todos los días. Hay que mirar lo que verdaderamente es vivir como cristiano, en la tolerancia y el amor al prójimo», dijo.
El alcalde de Huara, Carlos Silva, indicó que en el poblado se desplegó una serie de servicios, con el fin de garantizar el bienestar de los asistentes. Por la alta afluencia, ayer Carabineros cerró los accesos al poblado y los peregrinos debieron caminar cerca de ocho kilómetros para participar en los oficios.
Fuente /La Tercera