Región de Antofagasta: Tradición y futuro ligados a la minería

La gran riqueza mineral que alberga esta zona del país ha sido la base de su desarrollo minero, permitiendo una industria extractiva pujante. Y si bien todavía quedan importantes desafíos, esta vinculación ha contribuido al progreso y a elevar los estándares de vida de la región.

Cuna de grandes minas de cobre, como la centenaria Chuquicamata y el rico yacimiento de Escondida, la Región de Antofagasta está estrechamente vinculada a la historia y desarrollo de la minería de Chile. Por ello, no es de extrañar la incidencia que esta actividad tiene en todo el quehacer de esta zona.

Según cifras preliminares de Cochilco, en 2016 esta región aportó 2,9 millones de toneladas de cobre a la producción nacional, vale decir cerca del 53%. A lo que hay que sumar que en el Salar de Atacama se concentra también la explotación de salitre y litio, otra importante fuente de recursos del país.

Dada esta fuerte presencia de la industria -con actores tan gravitantes como Codelco, BHP Billiton y Antofagasta Minerals, entre otros- y la gran riqueza mineral que alberga su extenso territorio, la región concentra buena parte de la cartera de inversiones mineras.

De acuerdo con la última versión actualizada del estudio sobre la Cartera de Proyectos 2016-2025 que elabora Cochilco, Antofagasta contempla el 40,6% de las inversiones previstas en cobre, con un total de once iniciativas y un monto estimado en casi US$20.000 millones.

A este catastro hay que agregar una serie de otras inversiones que, si bien no son propiamente mineras, en el sentido que no agregan producción, sí son claves para viabilizar nuevos proyectos o el futuro de las actuales operaciones. Un ejemplo concreto lo constituye la segunda planta desalinizadora que levanta Minera Escondida en Puerto Coloso (Escondida Water Supply, EWS), así como la central de ciclo combinado Kelar, en Mejillones, que entró recientemente en operación. Ambas suman poco más de US$4.000 millones.

Características

La Región de Antofagasta representa el 16,7% del territorio nacional, la segunda en superficie.

La población regional alcanza los 542.504 habitantes, según cifras del Censo 2012, correspondientes al 3,27% de total nacional, y con una densidad de sólo 4,3 habitante/km². Más del 80% de este grupo humano se ubica en las ciudades de Antofagasta y Calama. La población urbana también se organiza en torno a poblados dispersos, relacionados con la actividad minera, ya sea por su explotación o por servicios relacionados con ella.

El documento Plan Regional de Gobierno 2014 – 2018 destaca que existe una importante población urbana que no es oriunda de la zona, a la que se suma una gran cantidad “flotante”, proveniente de distintos puntos del país, “y un creciente fenómeno de migración de Colombia, Perú y Bolivia”.

Según la Encuesta Casen, a fines de 2011 la población en situación de pobreza alcanzaba las 41.407 personas, esto es, el 7,5% de los habitantes. Dentro de este grupo, las personas en situación de pobreza extrema llegaban a 8.653, equivalente a un 1,6% de la población regional.

En este sentido, en comparación con el resto del país, la incidencia de la pobreza y la pobreza extrema en la región se mantuvo bajo el promedio nacional durante todo el período 2000-2011, factor en el cual sin duda ha sido clave el desarrollo experimentado por la actividad minera, especialmente a partir de la década de 1990.

Aspectos económicos

Gráficos

La minería representa, en promedio, más del 57% de la actividad económica regional, llegando incluso a valores cercanos al 65%. Esta zona del país es líder en producción de cobre, molibdeno, apatita, carbonato y cloruro de litio, nitratos, sulfato de sodio anhídrico y yodo.

La región aporta entre el 25% y 30% de las exportaciones totales de Chile. El sector de la minería representa el 95% de los envíos regionales, siendo el cobre el producto más importante, seguido del salitre.

Al respecto, el Plan Regional de Gobierno 2014 – 2018 advierte que el hecho de depender mayoritariamente del rubro minero hace a la Región de Antofagasta muy vulnerable a la coyuntura económica.

De hecho, según las cifras que maneja el Banco Central en sus Cuentas Nacionales, en 2015 el PIB de Antofagasta registró una caída de 1,1%, precisando que tal contracción fue consecuencia del término de obras de ingeniería civil asociadas a la entrada en operación de proyectos mineros (y la ausencia de nuevas iniciativas, cabría precisar).

Es por este motivo que la región ha abrazado iniciativas tendientes a promover el cluster minero.

Actores mineros

Con cuatro de sus divisiones en la región, reunidas en el Distrito Norte, Codelco es un indiscutido protagonista de la actividad minera. Descolla Chuquicamata y su centenaria mina, punto de partida -junto con El Teniente- de la moderna Gran Minería de cobre en el país. También están Radomiro Tomic, Gabriela Mistral y Ministro Hales, a lo que se suma  su participación en El Abra (49%).

De acuerdo con los datos disponibles a 2015, las operaciones de la estatal produjeron casi 988.000 ton de cobre. Radomiro Tomic encabezó el aporte, con 315.747 ton; seguida por Chuquicamata, con 308.625 ton; Ministro Hales, 238.305 ton y Gabriela Mistral, 125.009 ton.

Dada esta presencia, la Región de Antofagasta concentra buena parte de la cartera de inversiones de Codelco. La más relevante es el proyecto estructural de Chuqui Subterránea, actualmente en ejecución. Con un monto que bordea los US$5.000 millones, contempla el inicio de su producción a partir de 2020.

En el mediano plazo, en tanto, otra iniciativa destacada es el proyecto Radomiro Tomic Sulfuros, que busca la continuidad del actual rajo abierto, a través de la explotación de las reservas de sulfuros. La RCA fue aprobada a principios de 2016, pero a mediados de año la Corporación optó por modificar el proyecto. Comprende una inversión de US$3.615 millones.

En materia de generación de empleo, las cuatro divisiones de Codelco cuentan con una dotación propia cercana a los 9.000 trabajadores, de acuerdo a lo publicado en su último Reporte de Sustentabilidad, que se desglosan en 6.342 en Chuquicamata, 1.287 en Radomiro Tomic, 772 en Ministro Hales y 566 en Gabriela Mistral.

En el mismo documento se detalla que de un total de 4.746 proveedores con negocios vigentes con la Corporación a 2015, los originarios de la Región de Antofagasta eran 475.

Líder privado

En Chile, BHP Billiton opera Minera Escondida y BHP Billiton Pampa Norte, que en 2015 generaron una producción de 1.402.619 toneladas de cobre fino. Este volumen representó el 24,3% de la producción cuprífera del país, posicionando a la compañía como el primer actor privado de la minería nacional, con un rol protagónico especialmente en la región de Antofagasta, donde se ubican sus faenas Escondida y Spence.

Escondida es la mayor mina de cobre del mundo.

Minera Escondida es el mayor activo de la compañía en Chile. Está situada a 170 km al sureste de la ciudad de Antofagasta, a una altura de 3.100 msnm. Un hito de 2016 fue la inauguración de su nueva planta concentradora (OGP1), la mayor del mundo de una sola línea de molienda, y que demandó US$ 4.200 millones. Con la entrada en operaciones de esta instalación y de la segunda planta desalinizadora -conocida también como EWS-, y la potencial extensión de la vida de la planta concentradora Los Colorados, la compañía prevé que estará en condiciones de operar tres concentradoras, lo que contribuirá a compensar la disminución de la ley y recuperar los niveles de producción.

En cuanto a Pampa Norte, ya ingresaron a evaluación los estudios correspondientes al proyecto de Minerales Primarios de Spence, que tiene el potencial de extender la vida de esta operación en 50 años, y que considera la construcción de una planta concentradora y una desalinizadora de agua de mar.

En materia de empleo, según las cifras del último Reporte de Sustentabilidad, Minera Escondida generaba 3.798 puestos directos y contaba con 5.846 contratistas, mientras que Spence sumaba otros 1.033 trabajadores propios.

Asimismo, se hacía notar que el 22,1% de sus proveedores en el país (de un total de 2.778) son de la Región de Antofagasta.

Acrecentando presencia

Tres de las cuatro compañías mineras del Grupo Antofagasta Minerals se encuentran en la Región de Antofagasta: Centinela, Antucoya y Zaldívar.

En 2016 la producción total de Minera Centinela fue de 236.200 toneladas, un 6,8% más que en 2015, debido a mayores leyes de los sulfuros y la puesta en marcha del proyecto de expansión de la planta concentradora.

En diciembre último la compañía obtuvo la Resolución de Calificación Ambiental para el Proyecto Desarrollo Minera Centinela, el cual pretende aumentar la capacidad de procesamiento de mineral de esta operación, para alcanzar un volumen superior a las 400.000 ton de cobre fino por año en la próxima década, duplicando así su producción de cobre. Para la primera etapa contempla US$2.700 millones.

En 2016, en tanto, Minera Antucoya -la más nueva mina que se ha sumado al mapa productivo de la región-  finalizó su proceso de ramp-up. En línea con las expectativas, aportó 66.200 toneladas de cobre, un aumento de 54.000 ton en comparación con 2015, año en que obtuvo su primer cátodo.

Antucoya, de Antofagasta Minerals, es la más nueva mina de cobre que se ha sumado al mapa productivo de la Región.

Y acrecentando aún más su presencia en la región, en diciembre de 2015 Antofagasta Minerals adquirió a Barrick Gold una participación del 50% en Minera Zaldívar, pasando a ser su operador. En 2016 produjo del orden de 103.400 ton de cobre.

Con respecto a su dotación y según las cifras del Reporte de Sustentabilidad 2015, Minera Centinela contaba con 2.100 trabajadores propios y cerca de 5.000 contratistas; en tanto que Antucoya sumaba casi 700 directos y 2.137 de terceros. En el documento también se hacía hincapié en que el 59% de sus trabajadores propios residían en las regiones donde operan.

En cuanto a su aporte económico, en 2015 Centinela, Antucoya y Michilla (vendida recientemente por el Grupo) representaron el 7% de las exportaciones de la Región de Antofagasta.

Nuevo actor

Un actor que se ha incorporado en los años recientes a la actividad en la zona es Minera Sierra Gorda, controlada por la polaca KGHM. Carlos Rojas, gerente de Asuntos Externos y Propiedad Minera, comenta que desde la puesta en marcha del proyecto se han preocupado de desarrollar una estrategia de vinculación enfocada en las personas. Asimismo, agrega que desde su inicio han privilegiado el talento local, “y así de esta forma, se ha completado la dotación de un poco más de 1.300 trabajadores directos y casi 4.000 funcionarios acreditados de las empresas colaboradoras”.

Además, existen importantes iniciativas asociadas a la formación, capacitación y gestión de talentos, y de apoyo a emprendedores locales a través de diversas iniciativas. Se suma a esto el Programa Traineé, que se dicta exclusivamente para jóvenes de  la vecina comuna de Sierra Gorda.

Todos estos datos son sólo una parte de lo que la industria minera representa para la Región de Antofagasta, y dan cuenta de la estrecha relación que tienen por delante.