(El Mercurio de Antofagasta) Gigantescos proyectos mineros por US$8.150 millones serán reactivados durante los próximos meses en la Región de Antofagasta. Al anuncio hecho esta semana por la Sociedad Contractual Minera El Abra para Sulfolix, se suma la confirmación por parte de Minera Escondida en torno a comenzar la construcción de la Fase V apenas tenga la aprobación ambiental de la Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema).
En efecto, como producto de la inesperada y abrupta crisis financiera desatada durante el último trimestre de 2008, en la Región de Antofagasta fueron pospuestas importantes iniciativas de inversión ligadas a la Gran Minería.
La más importante fue la Fase V de Escondida (US$3.250 millones), proyecto que incluye la construcción de una planta desaladora (US$3.500 millones) y la central eléctrica Kelar (US$800 millones). En esa dinámica también cayó el plan de expansión de sulfuros (Sulfolix) de Minera El Abra (US$600 millones).
En total, sólo estas cuatro inversiones suman US$8.150 millones y significaban la generación de 16.400 puestos de trabajo en su etapa de construcción.
Los buenos precios que viene mostrando el cobre (que ayer cerró en US$2,748, promediando los US$2,130 en el año), han sido interpretados como una clara señal de recuperación en los mercados, lo que motivó a las compañías a retomar sus planes de expansión.
Así, esta semana «el directorio de Sociedad Contractual Minera El Abra aprobó la reanudación de las actividades de construcción del Proyecto Sulfolix, el que, a fines de 2008, había sido diferido por las condiciones del mercado», informó la firma en un comunicado.
El proyecto contempla el desarrollo de un gran depósito de sulfuros que extenderá la vida de la mina por diez años y producirá aproximadamente 300 millones de libras de cobre anuales en reemplazo de la actual producción de óxidos de cobre, que se espera que decline en los próximos años.
«El proyecto utilizará parte de la infraestructura existente para procesar los sulfuros de cobre adicionales. El total de la inversión de capital hasta el año 2015 se estima en US$ 600 millones. La inversión de capital de la fase inicial del proyecto -que se completaría en el 2012- es de aproximadamente US$ 450 millones, de los cuales hay un remanente de US$ 350 millones», explicó la compañía.
FASE V
Con respecto a la Fase V de Escondida, el Gobierno Regional -a través del seremi de Minería, Germán Novoa-, confirmó ayer la decisión de la empresa en torno a reactivarlo a penas obtenga la aprobación ambiental.
«El trámite ambiental de la Fase V está en su última etapa de tramitación en el Sistema de Evaluación Ambiental y en las próximas semanas tendremos una resolución de la Corema. Los ejecutivos de Escondida nos informaron de la decisión de que una vez obtenida esa aprobación -que sería antes de dos meses-, iniciarán las gestiones para partir con la construcción», dijo Novoa.
La Fase V de Escondida considera la construcción de una desaladora para abastecer las operaciones de la compañía y la central eléctrica. Según lo explicado hace unas semanas por el presidente de la División de Metales Base de BHP Billiton, Diego Hernández, la compañía aún tiene margen para operar durante un par de años con los actuales derechos que posee, sin embargo, en el mediano plazo es una inversión que deben emprender.
En lo relativo a la central Kelar, Hernández aseguró que sería sometida a un análisis de acuerdo a las condiciones de mercado imperantes.
Fuente / El Mercurio de Antofagasta