Tras varias prospecciones y levantamientos geológicos que permitieron detectar un interesante potencial cuprífero, la empresa minera Pucobre finalmente ampliará y readecuará las operaciones de la mina Doña Agi, en la Región de Atacama, proyecto en el que invertirá US$ 6,8 millones.
El proyecto denominado “Expansión Mina Subterránea Doña Agi” es materia de análisis en la Corema de Atacama y tiene como objetivo explotar recursos mineros para transportarlos a la planta de beneficio San José, también de propiedad de Pucobre.
En su Declaración de Impacto Ambiental, la empresa detalló que “Pucobre adquirió en el año 2004 el derecho de explotación de las concesiones mineras que amparan al proyecto Doña Agi. A partir de entonces se inició una etapa de estudio para evaluar y analizar la posible explotación económica de los recursos mineros existentes en dichas concesiones, para proceder a una futura fuente de operación minera”.
En este sentido, se precisó que la iniciativa considera la utilización de la infraestructura instalada por el proyecto “Doña Agi”, adecuándolos a los estándares corporativos de Pucobre y a través del cual la empresa espera consolidar un plan de producción mensual de 150.000 toneladas de mineral.
Por ende, el método de explotación a utilizar en el proyecto es el “sublevel stopping», el cual pertenece a la categoría de los métodos autosoportados, que se caracterizan por poseer una roca encajadora y mineral competente.
De esta manera, el techo y las paredes de los caserones creados por la extracción de mineral en la mina Doña Agi serán soportados por la pared de roca in-situ.
Se debe resaltar que Doña Agi forma parte del grupo de yacimientos constituyentes de la formación geológica Punta del Cobre, entre otras integrada por las minas Carola, Punta del Cobre y Santos entre otras. Se sitúa a 12 kilómetros de Copiapó y a 3 kilómetros de Tierra Amarilla, en el flanco oriental del valle del río Copiapó, entre las Quebradas Meléndez por el Sur y quebrada El Jilguero por el Norte.
Estas pertenencias han sido explotadas anteriormente, entre 1990 y 1999, por la Sociedad Contractual Minera Copiapó (SCMC), posteriormente, de manera artesanal (pirquén), por la empresa Fadex hasta el año 2000.
Finalmente y hasta antes del traspaso definitivo a Pucobre, las pertenencias mineras fueron explotadas por la Compañía Minera San Esteban Primera S.A., considerando una producción máxima de 20.000 ton/mes.
Fuente / MCH