PSI-JRI IngenierÃa Ltda. (PJ) se formó en 1995 gracias a un joint-venture entre la empresa chilena JRI IngenierÃa y la norteamericana Pipeline Systems Incorporated (PSI), consolidándose como la principal empresa de ingenierÃa en el área de transporte de productos mineros por tuberÃas en los paÃses hispanoparlantes de Sudamérica.
El proyecto inicial de este holding fue el diseño básico y de detalles, más el apoyo a la construcción de la tuberÃa para transporte de concentrados de Minera Alumbrera en Argentina. Posteriormente ejecutó otros importantes proyectos, tales como los concentraductos de Collahuasi y Antamina, asà como relaveductos de Mauro y la expansión del mineroducto de Disputada. La suma total de inversiones materializadas, cuyos proyectos fueron responsabilidad de PJ supera los 400 millones de dólares. Adicionalmente, PJ ha desarrollado más de 50 estudios, proyectos y servicios para tuberÃas de transporte de pulpas y gasoductos.
Durante estos primeros 10 años de operación, los ingresos de PJ alcanzaron una cifra cercana a los 52 millones de dólares, monto que podrÃa igualarse o superarse durante la próxima década. Para lograr dicha venta, el joint-venture utilizó un total cercano a un millón de horas hombre de ingenieros y técnicos, un 20 % de las cuales corresponde a empleados del consorcio, otro 20 % a funcionarios de la norteamericana y un 60 % a empleados del socio chileno.
La meta de negocios de PJ es desarrollar entre un 70 y un 80% de todos los servicios de ingenierÃa relativos al diseño, construcción y operación de tuberÃas para el transporte de pulpas mineras en los paÃses hispanoparlantes de Sudamérica y Centroamérica, además de gasoductos y oleoductos en Chile. El ámbito de acción de PJ incluye todo el diseño de procesos mecánico y eléctrico, el control de sistemas y las obras civiles relacionadas con el sistema de tuberÃas.
A nivel mundial, pocas empresas se dedican al diseño, construcción y operación de la tecnologÃa de transporte hidráulico de productos mineros, cuya implementación conlleva un ahorro considerable de recursos, porque reemplazan la operación de ferrocarriles y camiones. A la vez, tienen un alto impacto ecológico, en el sentido de que son no contaminantes y requieren de muy poca energÃa para su funcionamiento.
