La productividad en la ejecución de grandes proyectos mineros y la evolución de la habitabilidad en faena fueron parte de los temas abordados durante la cuarta edición de ProyectMin 2026.
El encuentro sobre proyectos mineros, organizado por B2B Media Group, casa editorial de Revista Minería Chilena, contempló el módulo «Construcción, Productividad y Modelos EPC/EPCM. Productividad, gestión de riesgos y nuevas metodologías para obras de gran escala», donde expusieron Carlos Fernández, Líder Eje Innovación y Productividad del Grupo de Trabajo Minería de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), y Mario Yáñez, gerente de Ingeniería de Tecno Fast.
En la primera presentación, titulada «Claves de la Productividad para Optimizar la Ejecución de Grandes Proyectos», Fernández planteó que uno de los principales desafíos de la industria sigue siendo incorporar oportunamente a todos los actores involucrados en el desarrollo de las iniciativas. «La verdad es que todos los actores no participan en esta fase ni en los tiempos que deberían participar», dijo.
En este escenario, sostuvo que la innovación y el trabajo conjunto entre los distintos participantes de la industria son fundamentales para mejorar los resultados. «Estamos trabajando dos ejes que son, creo yo, unas palancas muy potentes que tenemos que abordar. Uno es la propuesta de valor, innovación, transformación, y el otro es la relación entre actores, que son las claves fundamentales para entregar mejores resultados y lograr los objetivos que buscamos», afirmó el líder de la Cámara Chilena de la Construcción.
Asimismo, se refirió a que la productividad debe entenderse como un elemento que hace posible concretar las inversiones: «Hoy día cuando hablamos de productividad no estamos hablando de eficiencia operativa (…). Estamos hablando de un factor que hoy día puede apalancar, el que puede dar viabilidad para que los grandes proyectos realmente se materialicen», enfatizó.
Durante su exposición también destacó la magnitud de la cartera de inversiones mineras y el peso que tiene la construcción dentro de ella. Precisó que «nosotros tenemos hoy día materializado en términos de proyectos 104.000 millones de dólares.»Un dato clave respecto a estos 104.000 millones de dólares es que el 63% de esta inversión tiene relación directa con la construcción. Por lo tanto, sí o sí tenemos que lograr un trabajo colaborativo integrado para poder materializar estas inversiones.»
Tras abordar los desafíos asociados a la productividad, el módulo continuó con la presentación «Habitabilidad en Campamentos para Proyectos Mineros», a cargo de Mario Yáñez, quien expuso cómo han evolucionado las condiciones de alojamiento en las faenas y su impacto sobre las personas.
El ejecutivo explicó que los cambios en los sistemas de turnos han obligado a adaptar los espacios destinados a los trabajadores. Contó que «yo empecé a trabajar en la minería y trabajé con turnos de 22 por 8. Hoy día eso es una locura. Nadie está pensando en estar 22 días en una mina, a 4.000 metros de altura, en un proyecto de construcción. Hemos mejorado mucho, pero eso significa que tenemos que tener más rotaciones».
Además, destacó que las condiciones ambientales en altura obligan a privilegiar el descanso y la recuperación física.»La temperatura promedio en invierno es de 15 o 20 grados bajo cero y la humedad es del 7%. Y eso afecta mucho, afecta el descanso nocturno.»
En esa línea, afirmó que la calidad de los alojamientos ya no depende únicamente de la infraestructura.
Abrió la interrogante de «¿Qué entendemos por calidad? Alojamiento, alimentación y conectividad, sumamente importante hoy día», expresó.
Yáñez también sostuvo que las compañías mineras han elevado sus exigencias para contribuir a la retención de trabajadores especializados. «Las compañías mineras nos han conversado y exigido la retención de talento. Un operador de una concentradora, una persona de una sala de control o un planificador de mina son personas que no se pueden ir porque el campamento no tiene agua caliente en la ducha o porque la comida es mala. Es importantísima la retención de talento».
A la vez, expuso que el descanso de los trabajadores es un elemento directamente relacionado con la seguridad y el desempeño operacional.»A 4.000 metros de altura es importantísimo el descanso nocturno. Tiene que haber un ambiente agradable, insonorizado, climatizado y, ojalá, con un humidificador (…) Es importante que nosotros, como humanos, podamos recuperarnos para el siguiente turno. Eso también tiene que ver con la fatiga operacional. Somos humanos. Al séptimo día, esa persona está pensando solamente en venirse a Santiago, a La Serena o donde esté su familia y su casa».