Su primera negociación colectiva realizaron un grupo de trabajadores socios del Sindicato de Profesionales Interempresa que se creó con el propósito de cobijar a aquellos trabajadores técnicos y con alguna profesión, que deseaban unirse para ir en defensa de sus derechos laborales.
La negociación se realizó con la empresa R y Q Ingeniería, cuyos ejecutivos, aún cuando no podían negociar directamente con el sindicato en sí, determinaron acoger las inquietudes de sus trabajadores y decidieron negociar directamente con sus colaboradores.
Fue un proceso que tuvo sus altos y bajos, dado que más que nada debían establecer algunos parámetros permisibles y consensuarlos de alguna manera primero con la empresa mandante, pero luego de ello, todo resultó viable y las partes lograron acuerdos que les dejaron satisfechos.
La firma del acuerdo se concretó ayer entre los representantes de la empresa, e integrantes de la comisión de trabajadores.
Según lo comentó el propio gerente de Recursos Humanos de R y Q Maximiliano Vicencio ellos quedaron más que satisfechos, por cuanto este es un paso trascendental que consideraron oportuno debía de darse. La negociación se hizo con altura de miras, dijo.
Manifestó ciertamente que las aspiraciones de los profesionales que negociaron eran bastante altas, incluso lejanas a los alcances de la empresa, dado que ellos cierran contratos con compromisos remuneraciones y situaciones bien definidas, por lo que tienen un margen. «Pero la conversación fue sincera. Nosotros entendemos que ellos tenían un movimiento reivindicatorio con Codelco, porque son personas que durante muchos años prestan servicios a distintas empresas, por lo que no podíamos hacernos cargo de ese movimiento, ni tampoco podíamos negociar con el Sindicato Interempresa. Pero lo que sí estimamos podía ser, es mejorar las condiciones de nuestros trabajadores». Y considera Vicencio eso puede inclusive sentar un precedente para otras negociaciones que puede hacer esta misma organización. Eso lo entendieron muy bien. «Nuestra relación ha sido muy buena, de mucho respeto y eso lo agradecemos y trabajamos con una comisión negociadora integrada por trabajadores nuestros».
Era la primera vez que los profesionales subcontratados negociaban, por lo mismo «el primer petitorio fue por las nubes. Pero al final conversamos. Ellos pensaron que la empresa les cerraría la puerta, pero dijimos, la ley es clara y tienen el derecho de pedir, y nosotros de decir no a lo que no podemos, pero conversamos».
Fue enfático Vicencio en insistir en que la gran mayoría de estas personas ofrecen servicios constantes a la minería, con distintas empresas, «por lo mismo es que dimos la oportunidad de cambiar el cómo se ve a las empresas contratistas. Y nosotros lo hicimos saber. Hoy les toca lidiar con nosotros, mañana será otra empresa y por lo mismo debíamos alinearnos, porque esta es gente que siempre está en el mismo rol, incluso, si sólo se cambia el contrato y asume la empresa que se adjudica ese contrato. «Al final logramos que ellos entendieran que nosotros teníamos un rol que cumplir».
Negociaron, alcanzaron beneficios, como el IPC, reconocimiento de bonos, colación, préstamos en casos de emergencia, seguro de vida mejorado, pago de horas extraordinarias, pagos de años de servicios, entre otros.
Enfatizó que esta es la primera vez que se negocia con profesionales, de tal manera que ellos también quedaron satisfechos con lo que se les entregó, puesto que antes, sólo recibieron su sueldo.
Reconoció hay un apoyo de Codelco y que no fue fácil de conseguirlo, porque algunos aceptaban y otros no, pero finalmente imperó la razón, dado que consiguieron que los profesionales conversaran, en paz, con altura de miras y sin necesidad de llegar a la violencia. «Costó, porque tuvimos que poner el ejemplo de las otras fórmulas a las que se llegaba y aceptaron respaldarnos».
Néstor Alviña, de la comisión de trabajadores expresó su satisfacción por los logros alcanzados en este proceso. «Esto lo hicimos basados en la posibilidad que nos entrega la ley, que nos permite poder efectuar negociaciones colectivas y como profesionales procuramos buscarle la aplicación y se logró establecer con la empresa un proyecto que se concretó sin mayores contratiempos. Creemos es viable llegar a acuerdos conversando, con argumentos valederos, lo que la ley nos puede dar y viendo, mirando qué cosas se pueden solicitar dentro de lo que sea justo y posible, sin llegar a lo estratosférico, y conseguimos el acuerdo».
Fuente / El Mercurio de Calama