El primero en rechazar este tesis fue el presidente de la Sonami, Alfredo Ovalle, quien sostuvo que “no hay ninguna posibilidad de que (estas firmas) estén tratando de burlar lo que hay que pagar, tanto en Impuesto a la Renta o royalty”.
A juicio del también timonel de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) “pueden haber errores en el cálculo, mayores costos de los que se esperaban (…) pero estoy absolutamente cierto de que no hay ningún mal manejo, ni evasión”.
Ovalle respondió al director del Servicio de Impuestos Internos (SII), Ricardo Escobar, quien anticipó el miércoles un fuerte proceso de fiscalización a las firmas mineras. En base a los números que hemos visto, se puede determinar que principalmente grandes empresas del sector minero son las que explican la caída de la tributación que se observa este año. Por lo tanto, vamos a ir a confirmar que estas declaraciones estén bien hechas y si hay diferencias tendremos que aplicar los impuestos y las sanciones que correspondan”, dijo Escobar.
En tanto, a nivel de empresas mineras, ejecutivos señalaron ayer que la postura adoptada por el SII es “impresentable”.
Esto, porque consideran que Escobar conoce las razones que generan una baja en la tributación, por lo que les molesta que el Servicio haya hablado de sanciones.
Por sorpresa
Fuentes del SII señalaron que el ente fiscalizador está en estos momentos armando el plan de fiscalización en las empresas del sector minero.
De hecho, la subdirección de Fiscalización, que encabeza Jorge Trujillo, está concentrada de lleno en la determinación de las aristas de la indagación.
“Este proceso no es fácil, más aún porque internamente no se esperaban estas cifras. Ahora hay que ver bien las áreas que se fiscalizarán”, afirmaron.
Pese al énfasis del SII en el proceso fiscalizador, Alvaro Mecklenburg, socio director de Tax & Legal de Deloitte, restó efectividad a esta vía. “Este no es un tema que se resuelva por medio de una mayor fiscalización, porque todas las empresas grandes tienen sistemas que hacen muy difícil que haya errores en la declaración y, por lo tanto, uno tendría que decir que estas empresas están intencionadamente disminuyendo su carga, pero eso tampoco es así. Las grandes empresas no se arriesgan a evadir impuestos”.
Por su parte, Christian Aste, socio de Maas Abogados y Auditores Tributarios, sostuvo que “ojalá que la disminución que se observó en la recaudación por los impuestos, se utilice para cuestionar el funcionamiento del SII (…) Porque puede ocurrir que tras el estudio de rigor, se constate que ésta se explica por el hecho de que las empresas extranjeras no están remesando utilidades, circunstancia que lejos de ser desfavorable resulta bastante conveniente, pues significa que hay confianza en el país. Otra alternativa es que las empresas estén invirtiendo más en activos fijos, lo que conlleva un mayor gasto por depreciación y, por lo tanto, un menor resultado imponible, situación que en estricto rigor resulta conveniente para el país, pues implica que éste sigue creciendo”.
Fuente / Diario Financiero