(El Mercurio de Calama) Se escuchan voces solicitando modificaciones a las leyes y normas que actualmente rigen a la industria del litio. Expertos y ejecutivos de empresas productoras del mineral indican que el liderazgo que actualmente tiene Chile -poseemos las mejores reservas de litio del mundo y es además el mayor productor- podría perderse.
Esto ocurriría por varias razones. Primero, los países vecinos están planificando fuertes inversiones para explotar litio. Por ejemplo, el Gobierno de Argentina acaba de firmar un acuerdo público-privado con Toyota Motor Corp, por cerca de US$120 millones, para el abastecimiento de litio, destinado a la construcción de baterías de automóviles en el largo plazo, mientras que Bolivia planea invertir unos US$ 400 millones para explotar el salar de Uyuni que posee reservas mayores al del salar de Atacama.
Segundo, la actual legislación sobre su explotación se adoptó cuando el uso potencial del litio era para la fusión nuclear y, por lo tanto, de importancia para la seguridad nacional, situación que ha perdido vigencia y reemplazada por la creciente demanda de litio para baterías recargables de uso automotor.
Estas voces, sin lugar a dudas, deben ser escuchadas para permitir que las empresas chilenas puedan mantener su lugar de liderazgo en la explotación de litio y permitir que nuevas iniciativas se puedan desarrollar (sólo dos empresas explotan litio en Chile por restricciones en el Código de Minería).
Las políticas públicas deben además promover el desarrollo de productos con mayor valor a base de litio, permitiendo el desarrollo de una industria a partir de este importante recurso nacional. Luego la discusión sobre políticas públicas para el litio debe ampliarse más allá de la sustentabilidad de su explotación, analizando cómo su explotación ayuda al desarrollo de productos e innovaciones para este sector.
Fuente / El Mercurio de Calama