(El Mercurio) Como un proceso de transformación complejo pero «muy importante» y que «no puede postergarse» define Thomas Keller los ajustes en la dotación que se realizarán en la División de Chuquicamata.
El presidente ejecutivo de la estatal se muestra confiado en que podrá lograrse un acuerdo con los trabajadores y enfatiza en que estos cambios son clave para asegurar la viabilidad de este yacimiento. Keller afirma que la idea es lograr un acuerdo la próxima semana. Sobre el bloqueo realizado recientemente en los caminos de acceso a las faenas como una advertencia a la estatal en medio del proceso de negociación colectiva anticipada el ejecutivo es categórico.
«Ésa no es la forma. Acá estamos todos interesados en que esto termine bien y respetando los derechos de trabajadores que contribuyeron mucho con esta división», dice Keller, quien agrega que dado el agotamiento de este yacimiento se requiere de medidas de esta envergadura para enfrentar un alza de los costo y una menor producción.
Fuente / El Mercurio