(La Tercera) El último día de la gira de Sebastián Piñera por Asia estuvo marcado por sus visitas a la Muralla China y a la Escuela de Cuadros del Partido Comunista. En la delegación, sin embargo, el tema de conversación seguía siendo otro: el alto perfil de Laurence Golborne, reconocido durante todo el viaje por su rol en el exitoso rescate de los 33 mineros atrapados en la mina San José.
El protagonismo del titular de Minería dio para bromas, pero también ocasionó tensiones, luego que el senador RN Alberto Espina -sin mencionar al secretario de Estado- cuestionara públicamente el surgimiento de cartas presidenciales al interior del gabinete. El martes, el ministro enfrentó en privado al senador. Y ayer volvió a hacerlo, mientras ambos recorrían la Muralla China.
Por la noche y poco antes de subirse al avión presidencial que lo traería de vuelta a Santiago, el propio Piñera abordó por primera vez el asunto. Y no sólo destacó la labor cumplida por el ministro durante la gira y en los primeros nueve meses de gobierno. También subrayó los atributos del secretario de Estado, descartando cualquier incomodidad con su actuar durante la gira.
«El ministro Golborne tiene todos los méritos para aspirar a lo más alto en el servicio público», señaló el Jefe de Estado en conversación con La Tercera. «Cero molestias (con él). El ministro cumplió en esta gira una gran tarea», añadió después, subrayando las gestiones que realizó con mineras extranjeras que operan en Chile para que se sumen al nuevo royalty que se aplicará para financiar la reconstrucción derivada del terremoto de febrero pasado.
El Presidente, sin embargo, también se mostró partidario de no dar comienzo anticipado a la contienda con miras al 2013. «El senador Espina no hizo ninguna crítica a Golborne ni a ningún otro ministro… Lo que él dice, y que comparto plenamente, es que no es tiempo de candidaturas», dijo el Jefe de Estado, quien añadió que hoy es momento de que los ministros se dediquen a sus carteras.
Mantener los límites
La intervención del Mandatario se produjo luego de una conversación privada que sostuvo con Golborne durante la estadía de ambos en Beijing. En la cita -revelan miembros de la delegación-, el Presidente le hizo ver la inconveniencia de algunas actitudes que mostró durante el periplo.
Como ejemplo, aludió a cuando el ministro comentó en un periódico chileno ciertas particularidades de los baños en Tokio. El Presidente le planteó que ese tipo de apariciones en los medios no lo ayudaba en nada y que, como ministro, debía mantener ciertos límites.
En el entorno de Golborne aseguran que éste recibió de buena forma los comentarios del Presidente y que quedó tranquilo tras la conversación. A diferencia de lo sucedido con Espina, pues el secretario de Estado resintió que se le adjudicaran indirectamente aspiraciones presidenciales. «El senador representa la vieja política», comentaría en privado el ministro al referirse a sus conversaciones con el parlamentario.
Desde la delegación, en tanto, revelaron que en las últimas horas Piñera conversó vía telefónica con otros dos ministros cuyos nombres han surgido como eventuales presidenciables: Rodrigo Hinzpeter y Joaquín Lavín. A ambos, el Mandatario les hizo ver que no era momento de desatar una contienda con miras a La Moneda y que era preciso enfocarse en las labores de sus carteras.
De todos modos, el debate se instaló en la agenda pública. Ayer, tanto el jefe de gabinete como la vocera Ena von Baer aludieron al tema. Y lo hicieron en la misma línea del Presidente: desestimando cualquier carrera presidencial, pero valorando el surgimiento de potenciales cartas en el oficialismo.
«Potenciar distintos liderazgos para poder proyectar el gobierno del Presidente Piñera más allá de cuatro años sí tiene sentido», dijo la secretaria general de Gobierno.
Fuente / La Tercera