(La Tercera) La mesa de reuniones que habitualmente ocupa Sebastián Piñera en su oficina de Apoquindo 3000 fue acondicionada ayer para que el ex presidente diera una conferencia de prensa. El motivo: enfrentar la polémica generada en torno a la ley de royalty a la minería, que impulsó su gobierno en 2010.
Esto, luego de que el lunes se revelara un nuevo intercambio de correos entre Pablo Longueira y el ex gerente general de SQM, Patricio Contesse, que datan de 2010. En un e-mail, el ex ejecutivo le envió una propuesta que después, según Ciper, fue incorporada casi íntegramente en el proyecto del gobierno de Piñera y que habría beneficiado a SQM.
Fue desde el lunes que Piñera y su equipo comenzaron a recopilar la información relativa a la tramitación de la ley. En paralelo, el ex mandatario decidió enfrentar la polémica, dando una conferencia y aceptando preguntas de la prensa.
Esta puesta en escena no fue al azar. En su entorno explican que se adoptó no sólo para salir a despejar dudas, sino también para marcar contrastes con la Presidenta Michelle Bachelet.
Fue por esto que, además, Piñera reforzó -en su declaración- el mensaje de que él, como ex mandatario, “asume toda la responsabilidad†de las decisiones que se tomaron en su gobierno. “Aquí no se alude a la intuiciónâ€, comentan en su entorno.
Separar actuaciones
Así, el ex mandatario salió a defender la ley de royalty: “Fue conocida, discutida y aprobada por el Congreso por amplias mayorías, y fue una ley especialmente exitosa porque logró un enorme aumento en la recaudación tributariaâ€, afirmó.
Sobre la indicación cuestionada por la supuesta influencia de Contesse -que consagra la invariabilidad tributaria también para mineras chilenas-, Piñera explicó que ésta apuntó a “eliminar o reducir discriminaciones en favor de empresas extranjeras que perjudicaban a las empresas chilenas, y me parece que fue una buena decisiónâ€. Y, consultado sobre la tramitación de la ley, señaló que “cuando se discuten las leyes, en el proceso prelegislativo hay discusiones, aportes y contribuciones; pero el que envió la ley, con cada uno de sus artículos, fue el gobierno, con la firma del Presidente de la Repúblicaâ€. “Asumimos nuestra plena responsabilidad de haber enviado una muy buena leyâ€, agregó.
Junto a lo anterior, el ex mandatario se refirió a la situación que enfrenta su ex ministro Longueira, quien es investigado por la fiscalía por el eventual delito de cohecho. Tras valorar sus explicaciones, Piñera afirmó que “él sostiene su inocencia y se compromete a defender y probar ante los tribunales de justicia esa inocencia y esa actuación correcta. (…) Por tanto, serán los tribunales de justicia los que deberán resolverâ€.
Fue luego de esto que Piñera pidió diferenciar la ley propiamente tal de las actuaciones de los parlamentarios. “Quiero separar de esta discusión lo que es la necesidad y el éxito de una ley (…) de las posibles actuaciones que hayan tenido distintos parlamentariosâ€, afirmó.
“Por supuesto que yo condeno toda fórmula de cohecho, toda fórmula de soborno y toda actuación que esté al margen de la ley pero eso es un tema en que la fiscalía está investigandoâ€, finalizó.