Debido a la inminente desaparición de valiosas especies de cactus, especialistas en medio ambiente y sustentabilidad solicitaron el apoyo de empresas de la Región de Antofagasta, principalmente ligadas a la actividad minera, para evitar este grave problema ecológico.
Se destacó que son cuatro las especies de cactus propios de la zona altoandina de la Región de Antofagasta que están en peligro de desaparecer, lo que podría alterar la cadena atrófica presente a más de 3.200 metros sobre el nivel del mar, específicamente al interior de San Pedro de Atacama.
El investigador Claudio Díaz, ecólogo marino con mención en impacto ambiental, paralelamente llamó a las autoridades a aumentar las medidas de protección de estas especies endémicas e involucrar a la comunidad en esta labor.
Díaz, quien ha realizado numerosas misiones de investigación y estudio a la precordillera, dijo que son varias las amenazas sobre estas especies, aunque la principal es la intervención humana. Proyectos de energías alternativas, exploraciones mineras y obras de desarrollo vial son algunas de las situaciones que ponen en riesgo a estos cactus.
Las especies en estado vulnerable son el maihueniopsis camachoi (nombre común camachoi), echinopsis atacamensis (cardón), maihueniopsis glomerata (glomerata) y cumulopuntia boliviana (jala-jala o puscayo). Estos cactus están protegidos por ley, pero a juicio de Díaz ello no es suficiente para mantenerlos a salvo.
«Hay varios proyectos para la zona altoandina y puede ocurrir que por fenómenos naturales o por fenómenos antrópicos, la población de estas especies comience a disminuir», evaluó el investigador.
El camachoi es un cactus bajo, cuyas espinas son de un atractivo color rojizo. El cardón es un cactus gigante, que puede llegar a medir siete metros de alto. La glomerata, por el contrario, es una planta pequeña, que no supera los 15 centímetros. El puscayo, en tanto, es un cactus que más parece arbusto. Esta diversidad es la que justifica mejorar la protección.
Claudio Díaz dijo que la protección de los sistemas ambientales altoandinos pueden ser claves en el turismo regional. Es más, dijo que hay muchos extranjeros que arriban a la zona exclusivamente para recorrer estos parajes.
«Los turistas no vienen a ver las plantas de energía geotérmica, sino a ver la naturaleza, los recursos naturales, entonces la importancia de mantener estos sistemas es de vital importancia para darle proyección al turismo», aseguró Díaz.
Fuente / MCH