El crudo WTI retrocedió ayer hasta los US$ 118,73 por barril, en medio de señales de que la demanda podría verse afectada por desaceleraciones en las economías de Estados Unidos y Europa.
Este es el menor nivel para el crudo desde el 2 de mayo.
El petróleo cayó US$ 2,74 a medida que los sectores de servicios estadounidenses y del Reino Unido se contrajeron en julio, y las ventas europeas de retail declinaron a su mayor nivel en al menos 13 años en junio.
A esto se sumó que finalmente la tormenta tropical Edouard llegó a tierra en la costa estadounidense de Texas, sin afectar en su camino a las instalaciones petroleras levantadas en el golfo de México.
“La demanda ha estado débil. Los últimos precios podrían confirmar las expectativas, pero todavía el sistema no está pasando por un shock”, dijo a Bloomberg el analista de Natixis Bleichroeder, Roger Read.
Cambio improbable
La cotización del petróleo ha caído casi US$ 30 desde que alcanzara un récord histórico de US$ 145,33 el 3 de julio, pero hasta ahora la OPEP ha mostrado poca preocupación.
De hecho, ayer una fuente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), aseguró a Reuters que es poco probable que cambien la producción de crudo en septiembre para revertir la caída del precio, a menos que la baja continúe por debajo de los US$ 80 por barril.
“¿Veremos al petróleo en US$ 140 ó US$ 150 nuevamente? No lo sabemos”, señaló.
El presidente de la OPEP, Chakib Khelil, dijo la semana pasada que el grupo, que produce más de un tercio del petróleo mundial, no consideraría recortar la producción.
Por lo mismo, aseguró que el mercado podría caer hasta US$ 80 en el largo plazo.
Los ministros de petróleo de la OPEP se reunirán el 9 de septiembre en Viena para revisar las políticas de producción.
Fuente / Diario Financiero