Si en 2006 Codelco ya había logrado excedentes históricos -por US$ 9.215 millones- y en 2007 el precio del cobre fue aun mayor, podía suponerse entonces que la minera estatal lograría ganancias más altas el año pasado. Pero no fue así.
En efecto, los excedentes de Codelco el año pasado no superaron los US$ 9 mil millones, cifra que está en línea con la caída en la producción que sufrió Codelco durante el año pasado, y que llegó a 90 mil toneladas, alcanzando una producción anualizada de 1,69 millón de toneladas de cobre fino, considerando la producción de Minera El Abra, donde la cuprera -que preside José Pablo Arellano- posee el 49% de la propiedad.
Las cifras pudieron ser aun más bajas, pero Codelco contó con un «salvavidas» que levantó su balance 2007: el precio del molibdeno -subproducto que resulta de la producción de cobre y cuya obtención casi no tiene costo para Codelco- alcanzó una cotización también elevada, lo que se acompañó con un alto nivel de extracción.
Adicionalmente, por concepto de Ley Reservada del Cobre (10% de las ventas de cobre más derivados), las Fuerzas Armadas recibirían sobre los US$ 1.200 millones.
Causas y consecuencias
Las cifras oficiales, tanto de producción como de los excedentes, serán dadas a conocer por Codelco durante la próxima semana. El plazo para entregar la ficha de estados de resultados a la SVS vence el 29 de febrero próximo.
Parte importante de la responsabilidad por la caída de la producción y de los menores excedentes de Codelco está en el fondo del rajo Chuquicamata.
En ese yacimiento -el mayor de todos los que opera la corporación- se registra una brusca caída en las leyes mineras, como resultado del envejecimiento del mismo. Esto implica que realizando el mismo esfuerzo que en años anteriores, Codelco extrae menos cobre, con el consiguiente impacto en los costos.
Además, el peligro de derrumbe en la llamada «zona 3» -del que Codelco dio cuenta en enero del año pasado- ha obligado a parar las detonaciones en las cercanías de ese lugar, que es el de mayores leyes.
La contingencia ha obligado a trasladar las detonaciones y faenas a zonas con menos cobre por unidad extraída, lo que se suma al envejecimiento propio de una mina con alrededor de 100 años de operación continua.
Tanto para El Teniente como para Codelco Norte, la estatal está llevando adelante planes de modernización, que incluyen, en ambos casos, inversiones por miles de millones de dólares.
Otro factor que inquieta a Codelco es la caída en el tipo de cambio, que afecta en los sueldos y en otros gastos en pesos, medidos en dólares.
Fuente / El Mercurio