Hoy Chile y Perú son los dos principales países mineros del mundo: nuestro país es el primer productor de cobre y nuestro vecino el segundo; en producción de oro el orden se invierte: Perú ocupa el sexto lugar como productor mundial, Chile el decimocuarto. También ambos países son importantes productores de molibdeno, plata, hierro, zinc y no metálicos.
Como consecuencia, sus economías dependen en gran medida de la minería, cuyos aportes son la principal fuente de ingresos fiscales en ambos países y sus exportaciones mineras sobrepasan el 60% del total. Mirando al futuro aparecen más similitudes: Chile y Perú atraen cada uno un 5% de los recursos mundiales dedicados a la exploración, ya que ambos concentran una importante proporción de los recursos y reservas mineras de mayor interés. Ambos países ocupan un lugar destacado en el ranking mundial del Fraser Institute de Canadá, que considera los aspectos más relevantes para atraer inversión extranjera a la minería: Chile es número uno y Perú ocupa el quinto lugar, lo cual es consistente con su respectiva clasificación de riesgo país, A+ y BBB según S&P, respectivamente. Estos factores, entre otros, contribuyen a que en cada uno de estos dos países se proyecten inversiones mineras a niveles récord.
Una de las grandes diferencias aparece al comparar el aporte de la actividad minera a las regiones en que ésta se realiza: en Chile ha sido históricamente reducido, ya que los recursos generados preferentemente en las regiones del norte han sido mayoritariamente destinados a financiar el desarrollo e infraestructura de las regiones más pobladas del centro y sur del país. En Perú, en cambio y por Ley, debe destinarse al desarrollo de las regiones productoras importantes recursos por concepto de canon minero, regalías y derechos de vigencia, los que para 2011 se estiman en US$1.750 millones.
La otra diferencia es la resistencia de las comunidades a los nuevos emprendimientos mineros, la que se ha manifestado con mayor énfasis e incluso con violencia en Perú, entre otras razones por la mayor densidad poblacional en las zonas de emplazamiento de algunos proyectos, a pesar de cumplir éstos con todos los requerimientos legales y contar con las autorizaciones y permisos respectivos. En Chile, luego de las marchas y protestas en Calama, Codelco ha comprometido aportes significativos, pero no existe una legislación país al respecto.
Cuántos de estos proyectos se concretarán, dependerá de las proyecciones de mercados y de lo atractivo que éstos sean para los inversionistas mineros. Existe en ello una interesante oportunidad de complementariedad entre Chile y Perú para que gran parte de estos anuncios se convierta en realidad en esta parte del mundo; pero también una sana competencia por atraer los siempre escasos recursos inversionales a nuestros respectivos países, en la cual no siempre la carrera la gana quien parte primero. Como dicen los hípicos: caballo alcanzado, caballo ganado.
Sergio Jarpa Gibert es gerente técnico de Marubeni LP Holding. Anteriormente se desempeñó como vicepresidente corporativo y gerente general de Codelco Norte, entre otras funciones.