Desmarcándose de la marcada caída que muestran otros metales y commodities, el oro se erige como el refugio de los inversionistas internacionales, que escapan del mercado bursátil para encontrar calma en un mercado que, normalmente, opera con pocos sobresaltos.
Esto provocó que, ayer, los contratos de metal dorado al contado y a futuro cerraran con ganancias en Estados Unidos, lo que también tuvo relación, como todos los hechos ocurridos en los mercados mundiales, con el rechazo al plan de rescate financiero.
En la división de metales Comex de la Bolsa de Nueva York, los contratos de oro para entrega en diciembre subieron 4% hasta los US$ 924,3 por onza, tras alcanzar un máximo intradiario de US$ 932 por onza, según reporta Reuters.
Al contado, el tanto, los contratos aumentaron US$ 36,4 por onza (4,1% de alza) hasta los US$ 919 desde un cierre de US$ 883,25 desde la jornada del viernes.
Fuente / El Mercurio