(El Mercurio).- La Municipalidad de Quintero asegura que está imposibilitada para otorgar la patente comercial definitiva al terminal de regasificación de gas natural licuado (GNL).
¿La razón? Un decreto dictado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo en agosto de 2009, que reubicó a la zona industrial de la comuna y la catalogó como territorio rural.
Actualmente, la planta perteneciente a Endesa Chile, Enap, Metrogas y BG Group opera con un permiso provisorio que expira el próximo 31 de julio, y en el municipio explican que el cambio en el uso del suelo para la zona donde se emplaza la unidad -y donde también operan Copec, Enap, Endesa, Oxiquim y Gasmar- les impide otorgar una nueva patente para que la citada unidad pueda seguir operando.
«Si a esa fecha prevalece la interpretación de que estas zonas son rurales, la municipalidad no podrá otorgar la patente a GNL Quintero y la industria tendrá que cerrar por no contar con la respectiva patente comercial», explica el director de Obras local, Luis Bernal.
En el gobierno comunal explican que un escenario similar se vislumbra para el resto de las industrias que están ubicadas en la zona en cuestión, cuando sus permisos caduquen, e incluso agregan que si el alcalde José Varas otorga una patente industrial que esté de acuerdo con el uso de suelo agrícola o rural, que hoy rige para la zona, podría arriesgar la destitución de su cargo.
El secretario regional ministerial (Seremi) de Vivienda de Valparaíso, Matías Avsolomovich, se comprometió a analizar la interpretación que hace el decreto de la zona industrial de Quintero y entregar una respuesta la próxima semana.
Otra solución que se menciona sería definir el uso de suelo y utilización del área -que sumando los territorios aledaños supera las 600 hectáreas- en el Plan Regulador Metropolitano de Valparaíso (Premval).
El problema es que el instrumento lleva 14 años en tramitación y la autoridad espera, en el mejor de los casos, aprobarlo el próximo año.
Rencillas anteriores
Al interior de GNL Quintero no comparten ninguno de los argumentos planteados por la autoridad para no entregar el permiso definitivo para la planta que, con una inversión de US$ 1.150 millones, puso fin a la crisis del gas natural en la zona central del país.
Fuentes de la compañía indican que éste es un nuevo intento del alcalde Varas para presionar a la empresa, pues el citado cambio de uso de suelo a rural sólo está referido al camino que separa el terminal de la costa y por sobre el cual pasa el muelle de la planta. En dicho cruce, previo al cambio, el municipio intentó cobrar una patente anual de $360 millones.
Además, señalan que las patentes comerciales no tienen relación con el uso del suelo, es decir que en áreas rurales éstas también se aplican. A esto se suma que la solicitud del permiso, por parte de GNL Quintero, es anterior al cambio del Minvu, y la ordenanza de Vivienda y Construcción establece que estos cambios no tienen carácter retroactivo.
Fuente / El Mercurio