(El Mercurio).- Chile inaugura su presencia en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) con buenas proyecciones de crecimiento.
En su último informe «Panorama Económico» que se publicará hoy, miércoles, en París, la OCDE eleva la proyección de crecimiento de la economía local para el próximo año. Un alza que estaría impulsada tanto por la inyección de recursos fiscales como por una mayor demanda doméstica en respuesta al terremoto. Para 2010, el organismo mantuvo una tasa de crecimiento de 4,1%. Pero elevó su estimación para 2011 de 5% a 5,3%.
«Dada su favorable situación fiscal, Chile está bien situado para financiar la reconstrucción», señala el organismo internacional en el capítulo sobre el país.
De cumplirse el escenario planteado por la OCDE, Chile se expandiría a un ritmo mayor al del total de los países miembro, que registrarían un crecimiento promedio de 2,73% este año y de 3,0% en 2011.
Pese al mayor optimismo para el próximo año, se trata de uno de los pronósticos más negativos para la economía local.
Las cifras entregadas por la OCDE para Chile en su informe «Panorama Económico» son menores a las estimaciones del FMI, el Banco Central y también de la apuesta del 6%, eje del programa económico del Gobierno.
Además, el organismo internacional pronostica que la tasa de desempleo continuará en el rango del 9%.
Peligros y desafíos
Si bien las necesidades que genera la reconstrucción servirán de impulso para la economía, también representan un riesgo. Pese a que la OCDE resalta las sólidas finanzas fiscales del país, también advierte que el gobierno chileno podría verse tentado a mantener una política fiscal y monetaria excesivamente expansiva, lo que -al decir de los expertos de la OCDE- podría provocar un posible sobrecalentamiento de la economía, obligando posteriormente a medidas restrictivas.
La reconstrucción en sí mismo representa otro desafío, pues si su ejecución es más lenta a lo esperado, los efectos positivos de aumento de demanda podrían verse mermados por una drástica caída de las expectativas.
Finalmente, la tercera amenaza es que la crisis europea se expanda fuera de esa región, contagie a Estados Unidos, reduzca el intercambio comercial y frene el crecimiento a nivel global.
Riesgo
Una excesiva inyección de recursos también aparece entre los peligros que enfrenta la economía chilena.
31 países integran la OCDE, que aglutina a los Estados más desarrollados. Desde hoy y hasta el viernes, todos los miembros se reúnen en el foro anual. La comitiva de Chile está liderada por los ministros de Hacienda y de Relaciones Exteriores.
Optimismo en la recuperación global
Pese a los temores sobre la estabilidad de la Zona Euro, la OCDE entrega una visión más optimista sobre el futuro de las economías de esta región y, también, para los otros miembros del organismo internacional.
En sus últimos pronósticos, entregados en noviembre del año pasado, la OCDE proyectaba que las economías de la Zona Euro crecerían 0,9% en 2010 y 1,7% en 2011. Pero en su último informa, y pese a las dudas sobre la salud de las cuentas fiscales de la unión monetaria, elevó su pronóstico a 1,6% para este año y 1,9% para el próximo.
Con el mismo optimismo, mejoró las estimaciones de crecimiento de toda la zona OCDE de 1,9% a 2,65% en 2010 y de 2,5% a 3% en 2011.
Sin embargo, el informe del organismo advierte sobre un escenario donde confluye un crecimiento mayor al esperado, pero que presenta más riesgos para la recuperación de la economía global.
Tal como era de esperarse, el primer peligro del que advierte la OCDE en su informe, es el proveniente de los mercados de deuda de la Zona Euro.
Pero, además, el organismo reconoce la posibilidad de un sobrecalentamiento de las economías emergentes. Por ello, el organismo recomienda un freno en las políticas monetarias en algunos países no miembros de la OCDE, entre ellos China e India.
El organismo se alinea así con las voces de alerta que han aumentado en el último mes sobre el acelerado crecimiento de China, que se expande a una tasa trimestral de casi 11%. Un ritmo que pocos consideran sustentable, acusando la presencia de una peligrosa burbuja inmobiliaria y financiera en ese país y que de reventar afectaría a la economía global.
1,58% sería el crecimiento promedio de los países europeos, pese a la actual crisis fiscal por la que atraviesan algunos de sus miembros.
2,73% crecerían este año los 31 países miembros del organismo.
Fuente / El Mercurio