Nuevos dueños de Cerro Casale reactivan proyecto minero

Tras dos años de estar paralizadas las actividades en el yacimiento, Kinross inició los estudios que permitirán en unos 12 meses definir cómo se explotará la mina.

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La minera canadiense Kinross, una de las productoras de oro más grande del mundo, está dando un nuevo impulso al proyecto Cerro Casale, que demandará US$ 2.300 millones de inversión.

La semana pasada inició los trabajos en la mina para realizar sondajes que permitan “tener un mayor conocimiento de la metalurgia del proyecto”, señala el fiscal de Kinross para Sudamérica, Manuel José Fernández.

El yacimiento, ubicado en la cordillera de la Región de Atacama, cuenta con reservas por 23 millones de onzas de oro y tres millones de toneladas de cobre fino, lo que le permite tener una vida útil de 17 años con una producción anual de 990.000 onzas de oro y 294 millones de libras de cobre. Fernández indica que los estudios permitirán revisar las opciones de explotación del yacimiento.

Kinross llegó a la propiedad de Cerro Casale el 27 de febrero, tras comprar a la canadiense Bema Gold, que tenía el 49% de la propiedad. El 30 de abril se realizó la última reunión de directorio de Kinross. Ahí se aprobó el nuevo estudio, que costará unos US$ 4 millones, y reactiva los trabajos en la mina, que habían estado detenidos desde 2004, afectados por cambios en la administración.

En 1996 Arizona Star descubrió el yacimiento y en 2000 hizo el primer estudio de factibilidad a cargo de Placer Dome, que tenía el 51%, en asociación con las canadienses Bema Gold (24%) y Arizona Star (25%).

El desarrollo del proyecto se estimó en US$ 1.430 millones. Posteriormente, en 2004, se actualizaron los análisis, porque la explotación del yacimiento se sabía que era compleja, por el alto nivel de arsénico en la roca. Ese año se definió un costo de US$ 1.650 millones para el proyecto.

En octubre de 2004, Placer postergó indefinidamente el desarrollo de la mina por considerarlo inviable.

Los socios minoritarios Bema y Arizona iniciaron una dura batalla con Placer y la acusaron de incumplir los acuerdos del directorio que había fijado un plazo para que Placer consiguiera los recursos para el proyecto. Albert Friedberg, accionista de Arizona, acusó a Placer Dome de aplazar el inicio de las obras para esperar mejores precios de los metales.

Cuando la discusión estaba en su punto más álgido, Placer fue adquirida por Barrick Gold en enero de 2006. Se especuló que la canadiense que desarrollará Pascua Lama en la Región de Atacama- y que tiene reservas por 17 millones de onzas de oro podría aprovechar la sinergia e iniciar la construcción de Cerro Casale, que tiene un impacto de estudio ambiental aprobado desde febrero de 2002. Pero Barrica mantuvo la promesa de venta que había firmado Placer en 2005 con los accionistas minoritarios para que se hicieran cargo de la mina.

A mediados del año pasado Arizona Star se quedó con el 51% de la empresa y Bema con el 49%, pero ninguna de las dos mineras tenía los recursos para construir la mina. Además, en agosto de 2006 un nuevo estudio encargado por Arizona definió que el proyecto necesitaba recursos por US$ 2.300 millones.

Tras la llegada de Kinross a la administración, el proyecto parece comenzar a tomar forma. El 11 de abril el presidente ejecutivo de la firma, Tye Burt, dijo en la Bolsa de Nueva York que planean desarrollar el proyecto, aunque aún no está definida la fecha exacta para el inicio de las obras. “Si toma un año tener listo el plan, entonces tomará dos años construirla. Así que la producción podría empezar en tres o cuatro años”, dijo.

Albert Friedberg, impulsor del proyecto

El inversionista canadiense que masificó os fondos mutuos en Chile, Albert Friedberg, fue uno de los impulsores de Cerro Casale. Su empresa Pan Atlantic es dueña de un tercio de Arizona Star. En 2004 criticó duramente a sus socios de Bema Gold por no tener una posición más firme en el desarrollo del proyecto minero. “Estoy muy preocupado, porque Bema está más enfocada en el número de onzas que se producirán que en la rentabilidad de esas onzas y eso puede conducir a una estrategia de financiamiento que no maximice el valor de Cerro Casale”, indicó en una carta a los accionistas de Arizona en 2005.

Friedberg conoce bien el mercado chileno. En 1970 llegó al país atraído por las reformas económicas de los “Chicago Boys” y hacia fines de los 80 tuvo participación en CMPC, Endesa, Telefónica y Antarchile. Se codeó con Sebastián Piñera, Eliodoro Matte, el grupo Hurtado Vicuña y Anacleto Angelini, del cual fue socio con un 10% de Antarchile.
Además, es recordado por su fondo de inversión Toronto Trust, uno de los más rentables de mercados emergentes en los 90.

Fuente / La Tercera

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