Inician proceso de obtención de fondos para hacer ingeniería de Mansa Mina

Dic 26, 2005

Convenio fue suscrito con la empresa Sandvik Chile.

Recio, firme, tajante e inalterable en sus decisiones. Sin embargo, aún cuando posee todos esos adjetivos a la hora de pensar en su familia, o más bien cuando la familia le impone alguna solicitud, agacha la cabeza y acata.

De ver y no creer, pero así es el afamado Nelson Pizarro Contador, vicepresidente corporativo de Codelco Norte, que aún cuando se demuestra abiertamente en ese estilo, igual deja a la gran mayoría de la gente que le conocen, a lo menos impresionados e impactados por todo lo que él es.

En uno de esos intentos conseguimos la entrevista que requeríamos para conocer de su vida, de sus logros y desafíos, porque si bien ha pasado largos períodos aquí en la zona, sus altas responsabilidades no le permiten hacer mucha vida social, ni tener largas conversaciones sobre si. Pero tuvimos ese privilegio.

Es nacido en Illapel, pero el mayor tiempo de su vida infantil y juvenil, desde meses de edad, los pasó en Quillota, de manera que más bien se considera quillotano.

Perteneció a una familia de clase media, pero con el esfuerzo de sus padres, la familia salió adelante. Comenta haber tenido el privilegio de ingresar a la Universidad de Chile, en aquellos años «en que la educación de la U era prácticamente gratis. Es ingeniero de minas. Entró a la Universidad en el año 59 y egresó en el año 1965. De allí comenzó una larga carrera en el mundo de la minería. «Estuve con mi profesor que era el gerente de la Carbonífera Lota Schwager y era uno de los alumnos más o menos destacados y me llevó a trabajar con él. Estuve desde el 65. Me casé, formé una familia en esa ciudad. Tuve que llevar poco menos que escondida a mi señora a esa ciudad, porque Lota era y sigue siendo de contrates muy fuertes. Allí nacieron mis primeros tres hijos y estuvimos hasta el año 70-71. Allí otro profesor mío me invitó ha hacerme cargo de la Mina Navío, para hacer un proceso de modernización. Estuve allí, cerca de Quillota, de donde era también mi esposa, por lo que un poco presionado por ella, me salí de la Carbonífera y me fui a Navío, en la localidad de Melón, cerca de Nogales. Era una faena subterránea que produce la caliza, que sirve para fabricar el Cemento Portland».

Recuerda en ese tiempo había mulas para transportar el mineral, «yo trabajé manejando un carrito con mulas». Agrega, fue un trabajo «grande, pero hasta ahora es una mina exitosa».

Más tarde llega a Disputada Las Condes. Era una mina que había sido transferida a la Sociedad Nacional de Minería, pasaba por un momento de suma aflicción y fue adquirida por privados. «Ya habían nacido mis cuatro hijos. Me vine a Santiago a trabajar allí. Estuve 17 años, Las hice todas, pasé por planificación minera y al poco tiempo me mandaron para hacerme cargo de la faena principal que eran Los Bronces. Mi familia estaba en Santiago y yo iba y bajaba todos los días, excepto en invierno, cuando no se podía por la nieve. Allí me tocaron muchos cargos, al poco andar me nombraron administrador de la mina. Después a raíz de una avalancha de nieve se destruyó la planta de concentración y me nombraron gerente de ese proyecto de reconstrucción».

Llega a Codelco

De allí en adelante, Nelson Pizarro se vuelve el experto manejador de proyectos mineros. Escaló posiciones. Muchos cargos en Disputada. Y es el año noventa cuando pasa a Codelco.

Sus primeros pasos en la estatal minera son en la División Andina. «También estaba complicadísima, se le habían acabado los tranques de relaves, tenía una situación muy compleja en términos de costos y resultados. «Hicimos un trabajo fuerte, para darle vida a Andina. Fue una linda pega».

En eso estaba cuando asume como presidente ejecutivo de Codelco Chile Juan Villarzú. «Era abril de 1994, cuando Villarzú me llama. No lo había visto nunca en mi vida. Me dice «sé lo que Usted ha hecho en Andina, y quiero que se vaya a Chuquicamata». Así fue como llegué aquí. Asustado, porque Chuqui es un tremendo animal. Y estuve aquí como cinco años. Estaba aquí, y me vuelven a llamar del mundo privado, para desarrollar el Proyecto Pelambres».

(Continúa en páginas 6y7).

En su relato hace un paréntesis para recordar a su familia. «Había crecido bastante, mis niños estaban mayorcitos, algunos de ellos en la Universidad y alegaban. Hubo una huelga aquí, recuerdo y mis niñitas se asustaron. Se asustaron porque salía en la tele, había marchas. Y me la pusieron dura. Entonces, cuando estuve la oportunidad de regresar a la zona central, tomé la oportunidad y me hice cargo de un proyecto maravilloso, de hacer una mina desde cero».

Su paso

por Pelambres

«Me formé un muy buen equipo». Insiste en lo de «muy buen equipo». Agrega»Yo conocía a bastante gente del mundo de la minería».

Orgulloso comenta que fue una obra muy bonita y detalla, «Pelambres hoy es un referente de calidad. El yacimiento es magnífico. La tecnología es súper moderna, no había paradigmas históricos de nada. Y bueno. Allí estaba. Después que anduvo Pelambres, me nombraron vicepresidente de Minería. Estaba en esa, cuando, Villarzú de nuevo».

«Estaba complicado don Juan. Estaba súper complicado. Y yo estaba medio aburrido ya. Había hecho Pelambres. Estaba allí, esperando otras oportunidades, y aparece Juan. Me dice Nelson, tienes que trabajar conmigo. Tengo este y tal problema. Chitas, le dije yo. Tendrás que negociar con mi señora y con mis niñas, no conmigo. Yo encantado».

Habló con su familia. «Me dijeron, mira, si tu hace lo que tu quieres, para qué nos vienes a pedir permiso a nosotros».

Se vino en febrero del 2003. «Vine a colaborar en un momento muy crítico para la División Codelco Norte».

Recuerda había problemas serios en el proyecto Traslado. Dificultades en los cuadros superiores, un ambiente muy complicado. Recién se había creado la Codelco Norte. «Me parecía que era un proyecto importante, y yo, como soy chicharra, agarré papa y me vine».

En total tiene cinco hijos y once nietos. Sus hijos si bien no se fueron por el área minera en sus estudios, piensa que algunos terminarán en esta área, dado que se proyecta con más futuro. Su esposa es Sonia Contreras. «Y en realidad es doña Sonia la que ha hecho la fuerza, eso me queda más que claro, porque yo he vivido en los cerros, soy como los vendedores viajeros, aparezco los fines de semana y conectado con el celular, el computador y otros, pero bueno, así es la vida, así es mi vida».

La creación

de futuro

Al analizar los tres años ya de permanencia en la zona, se muestra satisfecho y orgulloso.

Su misión, crear futuro para El Loa.

«Bueno, van a ser tres años. Uno mira hacia atrás y dice, «El proyecto Calama salió de la prensa». Llegamos a un acuerdo con nuestros trabajadores. Hay más de mil familias ya viviendo en la ciudad. Las casas de los trabajadores están prácticamente en un ciento por ciento terminadas. Yo creo de aquí a unos cuatro, cinco meses más estarán todos los trabajadores Rol B viviendo en Calama. Y a la cuadra de mes de julio, agosto, estarán terminadas las casas de los supervisores. Cuento corto. A fines del año 2006, el proyecto Calama habrá sido una realidad. Y desde ese punto de vista, yo creo haber cumplido la tarea que me dio el jefe Villarzú».

Vuelve atrás y recuerda el nacimiento de Codelco Norte, meses previos a su llegada a la zona. «La meta era clara, y así me lo planteó Juan. Me dijo, allí está. Como dice el slogan, «Hay que crear futuro».

Chuquicamata antes de ser fusionada con el centro de trabajo Radomiro Tomic, tenía una data de no más de 17 años. «Terminaría en una década más. Los óxidos de RT se agotarían en el mismo tiempo. La mina Sur, se agotaba el 2006. O sea ya no tendríamos Mina Sur y ya nos quedarían diez años en Chuquicamata y RT. O sea nuestra meta era crear futuro».

El trabajo comienza, se armó cuadros de profesionales. «La gente de acá del norte es muy valiosa y muy comprometida. Sabe encerrar filas frente a los problemas. Se armó un equipo duro, porque yo no diría que el equipo que trabaja conmigo es un equipo de hombres blandos. Es un equipo de hombres duros, son un equipo de gente aguerrida, gente que tiene una obsesión por la generación del logro, por lograr cosas. Son tipos de enorme personalidad. Mi mesa gerencial, como yo digo, es un gallinero de águilas. Son tipos duros, tipos combativos. Y no es fácil conducirlos. No es fácil catorce gerentes de esa formación, con ese afán por el logro, con ese afán de superar las dificultades. Y bueno. El primer plan de negocios salió el 2004. Luego viene el Plan de Negocios 2005, y empieza a aparecer futuro. Empieza efectivamente a crearse futuro.

Grandes pasos

para un gran desafío

Se toma la tremenda decisión de ir a la Mina Subterránea en Chuquicamata, con lo que se le agregan ya 20, 25 años más al mineral. Aparecen los sulfuros en RT, y le agregamos a ésta 20 años más. Desarrollan Extensión Norte Mina Sur, y se le agregan nueve o diez años más. «Entonces, yo creo que la frase de crear futuro la hemos cumplido. Le hemos puesto a esta empresa, por lo menos 25 años más. Un yacimiento complicado. Cada vez más complicado. Por lo tanto, cada vez se requiere más gestión, más talentos de toda la gente, para administrar estos recursos, y más tecnología, más innovación, porque obviamente, como el mineral cambia, los procesos históricos son cada vez más ineficientes. Y esa ha sido mi tarea y tengo la satisfacción de haber dado muchos pasos en el sentido de crear futuro».

La tarea ha sido larga, dura, ardua, de desgaste, estresante, «pero al mismo tiempo un desafío profesional maravilloso. Y yo creo que estamos a días de que las empresas que nos auditan efectivamente nos digan si hemos cumplido la meta de crear, de duplicar el valor de la empresa. Yo, en lo personal, no me cabe la menor duda. Creo que la manera más gráfica, simple y certera de entender lo que hemos realizado, es la frase de algunos trabajadores de RT, que decían que no tenían la esperanza de jubilar en RT. Hoy, si lo hacen bien, si podrán jubilar en RT. Hay yacimiento, hay mina. Y ese es un reconocimiento tremendo. Hemos invertido en desarrollar Extensión Norte Mina Sur, en crear una planta nueva, preciosa, que espero una vez que se agote la extensión Norte Mina Sur, pueda tomar los minerales del Cluster Toqui. Está operando y bien.

También recuerda que están por lograr el proceso de transformación completo de Refinería. El siguiente proyecto mayor es el yacimiento Alejandro Hales (Mansa Mina), «que es un desafío ingenieril de marca mayor, porque allí se tiene que hacer una mina, modernizar la Concentradora y se tiene que desarrollar un proceso para procesar concentrados complejos, readecuar la Refinería para manejar los ánodos. «Creo que uno de los logros más grandes alcanzados en estos años es el haber pasado por el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, del Tranque Talabre. Tengo allí – apunta hacia un costado el documento instalado en el muro, muy visible- Todo un trofeo de guerra en que se nos aprueba el Estudio de Impacto Ambiental de MM, la Concentradora Modificada, de los Procesos en Piro, de la Refinería y del Tranque Talabre».

Todo ello lo califica como la Piedra Angular a partir de la cual, en estos días, inician el proceso de presentar a las autoridades la necesidad de obtención de fondos para hacer la ingeniería.

Lo mismo pasa con la ingeniería conceptual de la Mina Subterránea.

En resumen, considera que han sido tres año muy duros y complejos, «pero tremendamente llenos de logros. Imagínese. Hoy día esta empresa está certificada en la ISO 9001 en muchos de sus procesos. Toda la división es certificada en la ISO 14.001 y acaban de certificar en la OSHA 18.001. «Creo que no hay ninguna empresa en Chile, a lo mejor me equivoco, pero creo no estar muy equivocado. No hay ninguna empresa en Chile que haya recibido las tres certificaciones».

En general, han logrado poder trabajar con la gente sin grandes conflictos. Un par de huelgas en el proceso reglado de Negociación Colectiva, pero en general no se ha incendiado la pradera, ni ha habido conflictos de marca mayor. «Y eso también es un logro».

¿Siente ahora, igual de gigante a Chuquicamata?

Si. Es grande, es enorme. Es una cosa tremenda, este es como un pequeño país. Hay tantas oportunidades de gestión. Pero también así como hay tantas oportunidades, hay enormes problemas. Yo pienso que para poder «administrar» este mega complejo industrial, la única alternativa es abordarlo con un trabajo de equipo que aborde todos los niveles. Tengo 14 gerentes, del orden de 800 supervisores, casi ocho mil trabajadores propios, una cantidad parecida de contratistas de terceros, los presupuestos de operación son miles de millones, son billones. Si se divide el presupuesto de operación por los 360 días del año, se encuentra que cada día se invierten millones de dólares».

Insiste. «entonces, es enorme, es definitivamente un gigante, y hay que tener el cuero muy duro para administrarlo. Yo siempre digo a mis colegas. El estar en estos cargos es como estar permanentemente haciendo un master. Es la mejor oportunidad de graduarse en conflictos, en oportunidades, en negocios. Cualquier tipo de problemas están acá, pero más que problemas hay que verlos como oportunidades de crecimiento. Y bueno, los desafíos son brutales, enormes. El yacimiento se complica. Son más de 90 años de explotación. Estamos explotando minerales levemente bajo el uno por ciento. Movemos un millón 200 mil toneladas al día, a diez kilómetros. Es una enorme cantidad de esfuerzos, de energía, de recursos financieros, de exposición al riesgo, sin embargo con uno de los mejores índices de la industria. Una cosa maravillosa que no es casualidad, que no es otra cosa que predicar, predicar, predicar. Y se va metiendo la cultura entre cuero y carne. Nunca uno debe decir esta pega se terminó. Vendrán otros, tendrán que desarrollar sus testamentos. Pero, como digo, aquí hay dos o tres décadas más de actividad, si hacemos las cosas bien, obviamente».

¿Si el próximo gobierno le ofrece seguir en este cargo, lo haría?

Mire, cada día tiene su afán, y el de hoy es cerrar el año. Quien sabe qué nos depara el futuro.

¿Se está cerrando bien el año a propósito?

Bueno. El año no se cierra hasta que se cierra. El partido no se pierde hasta que el árbitro canta la última pelota. Yo diría que si no pasa nada sí, y acá en el norte pasan cosas, a cada rato, a cada segundo. Si no pasa nada de aquí hasta el 31 de diciembre a las 12 de la noche, vamos a estar dentro de las metas.

Considera que se ha hecho una buena gestión. «Hemos buscado el molibdeno, y le hemos dado duro, porque es el momento de hacerlo. Eso significa conducir este trasatlántico. Buscar las oportunidades de negocio, saber lo que viene, saber qué nos va a demandar el mercado. Y Usted comprenderá que mover un trasatlántico toma muchos momentos. De hecho el Titánic no pudo evitar el impacto con el glaciar, y lo vio venir. Y son tan lerdos estos animales, estos monstruos, que toman tiempo en buscar una posición distinta. Esto es como un Titanic, que si se quiere cambiar de rumbo hay que tener muñeca y toma tiempo y esa ha sido la característica de este año».

Balances y trabajo

Y como estamos a pocos días de finalizar el año, por cierto nos comenta su mensaje para los loínos y nos dice «cada fin de año es un momento para balances, hay que mirar hacia atrás, pero con expectativas hacia delante. Creo que la comunidad loína tiene que tener fe en que va a crecer, en que las industrias que están alrededor o en ella al final del día van a generar capital humanos, alternativas de progreso. Pero eso pasa porque la gente entienda que la única forma de progreso es el trabajo. Nada está garantizado en la vida, ni la salud, ni la pareja, ni mucho menos el futuro. Uno tiene que construírselo, uno tiene que preparárselo, uno tiene que jugar con las reglas del juego, de la ley y de lo correcto. Yo creo que Calama va a crecer y de hecho está creciendo, primero en lo material y posteriormente en su gente, y las empresas y el mundo van hacia el desarrollo sustentable, hacia la creación del capital humano, hacia el respeto de la calidad de vida de los ciudadanos de hoy, pero también considerando las posibilidades de los ciudadanos del mañana. Yo les diría que tengan fe en el desarrollo de la comunidad, creo que es buena expectativa, a diferencia de otras regiones del país que no tienen las posibilidades que tiene esta zona. Definitivamente creo esta debe ser una de las regiones con más potencial del país, si uno mira toda la actividad que hay aquí, las mineras por todos lados, nosotros sólo estamos invirtiendo sobre setecientos millones de dólares en inversiones de capital y sobre mil 300 millones de dólares en los gastos operacionales. Una muy buena parte de esos recursos quedan acá, por lo que hay que tener fe y hacer bien el trabajo, nada más».

Fuente/El Mercurio de Calama

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