Exportaciones al vaivén del cobre

Ene 29, 2007

Según los expertos, la caída del precio del cobre incidirá directamente en el monto de los envíos, pese a que durante los próximos meses seguirá el dinamismo del sector cuprero. En tanto, los exportadores agrícolas y de manufacturas sólo esperan un repunte del tipo de cambio para superar el magro 2006.

El 2006 fue un año de récord en materia de exportaciones, con una cifra histórica cercana a los 59 mil millones de dólares. Este aumento se debió en gran medida al alza del precio del cobre, que en mayo pasado también se cotizó en su más alto valor de la historia, al llegar a casi cuatro dólares por libra.

No obstante, estas abultadas cifras esconden realidades muy disímiles. Mientras los expertos prevén que este año los envíos cupreros seguirán con el mismo dinamismo que tuvieron el año pasado -pese a la baja que se proyecta en el valor del cobre- los exportadores agrícolas y de manufacturas sólo esperan que el valor del dólar continúe con la apreciación que ha mostrado las últimas semanas, para superar los magros resultados de 2006.

Realidad del cobre

El año pasado, las exportaciones de cobre alcanzaron un máximo de 33 mil 340 millones de dólares, gracias a la elevada cotización del metal en los mercados internacionales. Aunque los expertos creen que el dinamismo de los envíos cupreros seguirá el 2007, los montos serán mucho menores, por la trayectoria a la baja que se espera en el valor del mineral.

En su Informe de Política Monetaria (IPOM) de enero, el Banco Central estimó para este ejercicio un valor de 2 dólares 30 centavos la libra, mientras que la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) -que reúne a las mineras privadas- proyectó para este año un valor promedio de 2 dólares 50 centavos. En la misma línea, el académico de la Universidad de Santiago, Guillermo Patillo, indicó que el precio del cobre rondará los 2,70 dólares la libra, en tanto que Tomás Flores, investigador de Libertad y Desarrollo prevé un valor aún más bajo, de 2,45 dólares.

Independientemente de la disminución que registrará el valor del mineral, los expertos señalan que esta caída influirá directamente en el monto de las exportaciones. En el IPOM, el instituto emisor advirtió que uno de los escenarios de riesgo para este año es que el precio del cobre se corrija más aceleradamente de lo esperado y que, por ende, la entrada de divisas al país sea menor a la estimada. Para Flores, el escenario de las exportaciones para este año tendría una baja notoria respecto a 2006 y no serán tan espectaculares como los vistos el ejercicio anterior. “Creemos que la cifra total ascenderá a 53 mil millones de dólares, unos 6 mil millones menos que el año pasado”, precisó. Una posición similar manifiesta Patillo, quien considera que la variable del cobre es demasiado importante en el total de las exportaciones. “Nosotros estimamos envíos por un monto de 55 mil 500 millones de dólares, cerca de un 4% menos del año anterior. No soy particularmente optimista, porque los envíos están ligados, entre otras cosas, al precio del cobre”, precisó.

Factor dólar

El 2006, la significativa entrada de divisas debido al incremento en la cotización del cobre tuvo un efecto directo en el dólar, que estuvo cerca de bajar de los 500 pesos a mediados del año pasado, ante el exceso de oferta.
En este sentido, los representantes de la industria no se manifiestan muy optimistas respecto a lo que ocurrirá este año. Patricia Pérez, presidenta de la Asociación de Exportadores de Manufacturas (Asexma), cree que aún no están dadas las condiciones para recuperar los niveles de crecimiento alcanzados hasta antes de 2003, pese a la apreciación de la divisa que se ha observado las últimas semanas. “Respecto al dólar, el leve aumento que ha tenido el precio en los primeros días de este año no le da tranquilidad a nadie. No se puede pensar que con un tipo de cambio a 550 pesos se va a reactivar la inversión o la contratación”, dijo.

Asexma ha realizado algunos estudios con sus asociados para dimensionar el panorama de este año. “Para hablar de tranquilidad respecto al nivel del dólar, tendríamos que contar con un precio de 600 pesos. Nuestros asociados concuerdan que para activar planes de inversión y hablar de una recuperación de nuestro sector no se puede tener un tipo de cambio menor a ese precio”, sostuvo la representante del sector manufacturero.

En todo caso, las expectativas de crecimiento para ese sector no son del todo negativas, con un crecimiento de 12%, motivado principalmente por la recuperación en la demanda de países latinoamericanos. Según Patricia Pérez, estos mercados han aumentado su demanda por los envíos desde Chile.

En el rubro agrícola, la opinión respecto a la importancia del valor de la divisa no es distinta. Luis Schmidt, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), sostuvo que durante 2006 el crecimiento de las exportaciones silvoagropecuarias estuvo empujado por el rubro silvícola. “En la agricultura en general el resultado fue bastante débil. Si bien los envíos aumentaron, el alza fue muy poca respecto al resultado de 2005, lo que se debe al tipo de cambio. Los vinos tuvieron un crecimiento de 6%, debajo de lo esperado a comienzos de año, mientras que los envíos de fruta se incrementaron prácticamente un 1%”, recalc.

Respecto a las perspectivas para 2007, dijo que si el tipo de cambio no mejora “no creemos en un repunte del sector, de hecho, hay paralización de inversiones, lo que también se demuestra en la caída abrupta del empleo”. De acuerdo con las cifras que maneja Schmidt, “hasta 2005, el empleo en la agricultura crecía a tasas de 8% a 10%, con cerca de 40 mil nuevos puestos de trabajo por año. Pero el 2006, no se crearon plazas, y perdió 40 mil empleos. Eso es preocupante”.

Las estimaciones del Banco Central

Haciendo eco de la actual situación del metal rojo y de la menor entrada de divisas, el Banco Central redujo considerablemente las proyecciones para 2007 que había entregado en el IPOM de septiembre, cuando estimaba en 58 mil millones el total de los envíos. En su informe de enero, el instituto emisor fijó en 53 mil 500 millones de dólares la cantidad de envíos para 2007 y aumentó la estimación de importaciones a 39 mil millones de la moneda americana. Con estas cifras, la balanza comercial (diferencia entre exportaciones e importaciones) quedó en un estimado de 14 mil 200 millones de la divisa, lo que difiere significativamente de los más de 23 mil millones de diferencia obtenidos el ejercicio anterior.

Fuente / La Nación

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