Escasez de energía amenaza proyectos mineros del norte

Sep 6, 2005

Hasta la fecha, suman 24 los trabajadores contratados de Baquedano y Sierra Gorda.

Las grandes mineras y generadoras eléctricas que operan en el norte del país se están movilizando. La razón: el suministro eléctrico no está asegurado para los próximos años.
En la década pasada, las eléctricas del norte, como Electroandina y Gas Atacama, se jugaron estratégicamente por el gas natural para abastecer los requerimientos energéticos de las grandes mineras, actores que captan el 80% de la demanda de electricidad en el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING).
Los bajos precios del gas y la posibilidad de captar contratos millonarios con clientes como Codelco o Escondida generaron una dura competencia que derivó en una sobreinversión en la zona. Sin embargo, ahora que falta gas, toda la infraestructura existente no es suficiente para asegurar que habrá energía para los futuros proyectos mineros.
Un alto ejecutivo de las mineras reconoce que «de aquí al 2008 no habrá grandes problemas, pero sí después de esa fecha. Para nosotros, la electricidad es un insumo estratégico que si no está presente puede estancar las nuevas inversiones».
Las mineras no comparten el mensaje optimista del gobierno. En reiteradas ocasiones han escuchado al ministro de Energía y Economía, Jorge Rodríguez, decir que el suministro está asegurado en el país para los próximos años. Explican que «eso puede ser para el sistema eléctrico que opera en la zona central del país, pero no para el del norte».
Para el presidente ejecutivo de Codelco, Juan Villarzú, la solución pasa por estructurar algún tipo de contrato entre las mineras y las eléctricas. «Si en el mundo las generadoras aspiran a una rentabilidad de 10%, sobre esa base se puede construir un modelo que absorba los shock de precios, les garantice un retorno adecuado a las eléctricas y permita a las mineras estar confiadas en que tendrán energía para sus proyectos», dice Villarzú.
El gerente general de Gas Atacama, Rudolf Araneda, aclara que suplir el gas natural argentino con otros insumos implica necesariamente aumentos en el valor de la electricidad. «Habrá un nuevo costo de generación, que es importante ver cómo se traspasará a los usuarios finales. Para eso es vital buscar una solución coordinada con el sector minero».
El costo aumenta porque se requerirán insumos que son más caros -como diésel o carbón- o se necesitarán inversiones en nuevas infraestructuras.
Para zanjar esta materia, hace unas semanas las eléctricas del norte presentaron una propuesta al Consejo Minero -entidad que reúne a las grandes mineras del país-. Entre las alternativas está la construcción de una planta regasificadora de Gas Natural Licuado, gasificar carbón o también construir un tercer gasoducto que una el yacimiento peruano de Camisea con la Segunda Región.
El presidente del Consejo Minero, Francisco Costabal, reconoce que el tema es estratégico para la industria, por lo que es necesario trabajar en la búsqueda de soluciones. No obstante, opina que «participar en el financiamiento de este tipo de proyectos es una decisión que corresponde a cada minera».

Fuente/Emol

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