Chile destina $ 2.000 millones al año para nuevos desarrollos de nanotecnología

Dic 3, 2012

Las investigaciones buscan potenciar la industria de alimentos, nanomedicina, minería, y medio ambiente.

(Diario Financiero) En los últimos diez años la nanociencia ha despertado gran interés en nuestro país, debido a la diversidad de aplicaciones en áreas tecnológicas, farmacéuticas e industriales. En particular, se ha desarrollado para mantener e incrementar las ventajas comparativas de los productos de manufactura local, aprovechando los diferentes programas y concursos de financiamiento que destinan cerca de $ 2 mil millones al año para su desarrollo.

A nivel mundial, esta ciencia aplicada que trabaja a escala menor -a nivel de átomos y moléculas-, ha tomado cada vez mayor relevancia e incluso, es el área de investigación en que más dinero se invierte. EEUU y la Unión Europea, destinan al año unos US$ 3.700 millones y
US$ 1.200 millones, respectivamente, para fomentarla. En la región, en tanto, Brasil ha comprometido una inversión de US$ 1.000 millones, Uruguay ha dedicado US$ 500 millones a la creación de un parque científico de última generación, y en Argentina, ha sido declarada como prioridad nacional.

“La nanotecnología es un área científica de crecimiento en todo el mundo, ya que muchos la consideran como la base para la próxima revolución industrial”, comenta Dora Altbir, directora del Centro para el Desarrollo de la Nanociencia y la Nanotecnología (Cedenna), de la U. de Santiago (Usach).

De hecho, el mercado actual de productos nanotecnológicos asciende a US$ 350.000 millones, desde aplicaciones que absorben los rayos UV para incorporar en bloqueadores solares, textiles impermeables, materiales más ligeros y resistentes para la aeronáutica; hasta aplicaciones más complejas para la medicina, relacionadas con el diagnóstico y con la entrega de drogas a tumores utilizando nanopartículas. Se espera que para el año 2015 alcance
US$ 1 trillón a nivel global.

Potencial en Chile 


En Chile la nanotecnología ha estado asociada principalmente a la industria de alimentos, nanobiomedicina, minería y medio ambiente, a cargo de investigadores y académicos de centros de estudios.

“Es importante seguir impulsando el desarrollo de esta rama de la ciencia aplicada, ya que se podrían generar soluciones específicas en diversas industrias, aumentando así su competitividad, creciendo y abriéndose a nuevos mercado”, señala Altbir, añadiendo que, por ejemplo, en Chile se podrían limpiar los desechos en la minería, mejorar la calidad de los alimentos y limpiar las jaulas de cultivo de peces y moluscos.

Asimismo, agrega que para una economía como la chilena, donde los recursos principales son los “commodities”, la nanotecnología permitiría entregar un valor agregado.

En esto coincide Patricio Häberle, director del Centro de Nanotecnología y Biología de Sistemas (CN&BS) de la U. Federico Santa María, señalando que es necesario ampliar los estudios del foco de atención de los últimos años. “Nos falta orientar la investigación y el conocimiento científico a otras áreas, lo que significaría generar nuevos productos para el mundo porque, de esa manera, se va a retrasar el desarrollo de la nanociencia en nuestro país”, dice Häberle.

Para ello, Fernando de La Vega, director ejecutivo de PV Nanocelll LLC, indica que es fundamental comenzar a impulsar el conocimiento de los expertos e investigadores, mejorar los programas y concursos gubernamentales, los fondos de apoyo, y la infraestructura de investigación local.

“Ningún país que quiere llegar al desarrollo lo puede hacer sin la nanociencia y la nanotecnología, y para ello, se precisa una estrategia a largo plazo”, precisa De La Vega.

Sostiene también que se requiere profundizar la cooperación de la academia con el sector privado, ya que “lo importante es generar nuevos productos y transferencia tecnológica. Si no se llega al mercado a través de las industrias, no sirven para nada las aplicaciones”.

Envase que aumenta 20% vida útil del salmón
Para poder exportar salmones a mercados lejanos y/o lograr una mayor durabilidad y calidad del producto, es que Multiexport, el laboratorio de Envases de la Universidad de Santiago (Usach), Fundación Chile y la empresa Plásticos HyC crearon un envase plástico que permite incrementar un 20% la vida útil del producto, además de originar dos solicitudes de patentes. María José Galotto, jefa del Laboratorio de Envases de la Usach, explicó que para retrasar el desarrollo microbiológico que se origina en el envase con el paso del tiempo, incorporaron al plástico compuesto microbianos provenientes de plantas. Con este resultado, ahora buscan comercializar el producto y apoyar el desarrollo de la industria agroalimentaria.

Materiales en procesos extractivos del cobre
Usar materiales que tengan componentes de nanotecnología en los procesos extractivos del cobre, desde molienda y mantención de maquinaria, hasta electro-obtención del metal, es el proyecto que está ejecutando el Centro de Nanotecnología y Biología de Sistemas (CN&BS) de la U. Técnica Federico Santa María. Fondos del Fondef por $ 500 millones –utilizables en tres años-, son los recursos de una iniciativa que busca descubrir si hay un área en donde estos materiales tengan aplicación directa. «Ya hemos encontrado algunos nichos que podrían producir economía en energía en los procesos de electro-obtención, y creemos que hay una posibilidad. Estamos haciendo una investigación básica asociada en la que podemos obtener productos que se lograrían comercializar», aclara Patricio Häberle, director de CN&BS.

Limpieza de aguas contaminadas

El Centro para el Desarrollo de la Nanociencia y la Nanotecnología (Cedenna), de la U. de Santiago (Usach), cuenta con gran experiencia en el tratamiento de nanopartículas metálicas y de arcilla para distintas aplicaciones, centralizando su labor fundamentalmente en las áreas de alimentos, nanobiomedicina, sensores y medioambiente. En este último segmento destaca su trabajo enfocado a la limpieza de aguas. «Nos concentramos en el desarrollo de nanopartículas que permiten la absorción de petróleo u otros desechos provenientes de derrames y la eliminación de arsénico y plomo en aguas contaminadas», especifica Dora Altbir, directora de Cedenna.

La investigadora explica que el proyecto -realizado por medio de arcillas magnetizadas- ya lleva cuatro años de funcionamiento, por lo que esperan comercializarlo pronto.
Detección y tratamientos de patologías
La académica de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Daniela Geraldo, lidera una investigación cuyo fin es combinar dos plataformas que han sido bien documentadas debido a sus aplicaciones nanotecnológicas; los puntos cuánticos y los nanotubos de aluminosilicato. Los primeros tienen propiedades foto físicas por sobre lo tradicional, mientras los segundos son capaces de absorber distintos tipos de sustancias, entre ellas, metales catiónicos. «La gracia de mezclar esto es ver la posibilidad de hacer una aplicación biológica. Queremos trabajar en la detección y tratamientos de patologías de ocurrencia común en la salud humana, como el cáncer y enfermedades bacterianas (…) sintetizaremos nuevos compuestos de tamaño nanométrico para una bacteria que se encuentra en infecciones, conocidas por ser multirresistentes», dice Geraldo.

Fuente / Diario Financiero

Lo último
Te recomendamos

REVISTA DIGITAL

Temas relacionados

Suscríbase al Newsletter Minería Chilena