(Mundo) El interés por controlar el acero es el motor de la ola de fusiones en la industria minera

El nuevo Hombre de Acero está dispuesto a levantar US$ 230.000 millones de una sola vez.

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El acero está en el corazón de la oleada mundial de fusiones mineras. La anglo-australiana BHP Billiton y la brasileña Cia. Vale do Rio Doce compiten por componentes esenciales para producir el metal. BHP ha ofrecido hasta US$ 140.000 millones por la también anglo-australiana Rio Tinto, al paso que Vale ha puesto sobre la mesa unos US$90.000 millones para comprar la productora anglo-suiza de metales Xstrata PLC.

Ambas fusiones, aunque diferentes en los detalles, buscan dominar los minerales básicos necesarios para producir acero en lo que parece ser el apogeo global de ese producto.

China, India y otros países en desarrollo están en medio de procesos históricos de urbanización y necesitan todo el acero que puedan conseguir para construir máquinas, autos, puentes, edificios, carreteras y sistemas de drenaje. En China, por ejemplo, el uso estimado de acero casi se triplicó entre 2000 y 2006, mientras que el uso global casi se duplicó en el mismo lapso.

Los postores en estas dos ofertas no solicitadas no sólo quieren dominar la producción de acero, sino que también necesitan la infraestructura para extraer los minerales. Aunque otros minerales lideran las combinaciones propuestas —ingredientes del cobre y aluminio, alumina y bauxita, por ejemplo—, el crecimiento potencial y el volumen son mayores en los ingredientes necesarios para la fabricación de acero, como mineral de hierro y níquel.

El auge de las materias primas no durará para siempre y, en efecto, algunos observadores creen que ciertos commodities están ya o muy cerca de su punto álgido. Ese es el motivo por el que las mineras no están esperando a localizar reservas vírgenes; el proceso que va desde descubrir un nuevo depósito hasta ponerlo en marcha puede tomar más de tres años.

Comprar rivales grandes les permite a BHP Billiton y a Vale conseguir más ingredientes para producir acero mientras que la demanda se mantiene sólida. En el caso de BHP, la compra de Rio Tinto le permitiría dominar el mercado australiano de mineral de hierro, que suple la mayoría de la demanda de los productores asiáticos de acero. China es el mayor consumidor de acero del mundo, representando alrededor de un 40% del mercado mundial.

Estos cambios han espantado a los productores mundiales de acero. Ian Christmas, presidente del Instituto Internacional de Hierro y Acero, dijo que el factor crítico de un acuerdo entre BHP y Rio «es la inevitable alza en los precios que esta fusión podría provocar luego de la eliminación de la elección competitiva». La china Baosteel Group Co. anunció el mes pasado que, luego de enfrentar un alza del 65% en el precio del mineral de hierro, sus clientes pagarán más por el acero. ArcelorMittal también dijo el mes pasado que espera transferir a sus clientes nuevos aumentos en el precio del mineral de hierro.

El precio del mineral de hierro se ha más que triplicado en cinco años. El mes pasado, Vale negoció incrementos de entre 65 y 71% para diferentes tipos de mineral de hierro con los mayores productores de acero del mundo. Eso se suma a un salto de 9,4% el año pasado.

Las siderúrgicas podrían tener que pagar incluso más para negociar con Rio Tinto, que ha dejado clara su intención de pedir un mayor incremento, tal vez por encima del 71%. Una BHP-Rio combinada podría tener mayor control sobre el mineral de hierro. La propuesta de Vale por Xstrata tiene el objetivo de llenar un vacío en su portafolio de acero y diversificarse a otros metales aparte del mineral de hierro. Vale tiene mucho mineral de hierro, pero poco carbón, necesario para producir acero y generar energía.

Xstrata ha expandido paulatinamente su cartera de carbón térmico, que se usa para las plantas de energía, y carbón metalúrgico, que se utiliza junto al mineral de hierro para la producción de acero. Recientemente, Xstrata compró la firma australiana de carbón, Resource Pacific Holdings Ltd., y Vale adquirió AMCI, otra firma australiana, que complementaría las operaciones de carbón de Xstrata en el país. Los precios de carbón se han cuadruplicado en los últimos cinco años.

El carbón es un negocio lucrativo porque el carbón de coque es un ingrediente central en el proceso de producción de acero y Vale quiere capitalizar su posición en ese mercado, dice José Carlos Martins, director ejecutivo de minerales ferrosos de Vale.

Vale también quiere más níquel, lo que es una aleación necesaria para la producción de acero inoxidable. Una combinación entre Vale y Xstrata controlaría el 28% de la producción mundial de níquel, convirtiéndolo en el mayor productor de ese metal. Los analistas dicen que Vale podría tener que vender parte de sus negocios de níquel para superar algunos obstáculos regulatorios. Pero probablemente seguiría siendo el mayor productor de níquel.

Fuente / Wall Street Journal Americas

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