El Consejo Ejecutivo del FMI dio ayer su visto bueno a la venta de 403,3 toneladas del oro que atesora para cubrir su déficit fiscal, como parte de la mayor reforma de su sistema de financiación en la historia del organismo.
Como respuesta a la crisis presupuestaria por la que atraviesa, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha caído en la tentación de poner a la venta sus objetos de más valor, en este caso, lingotes que fueron aportados por los países miembros. Y sin dudas, hoy es el momento perfecto para hacerlo, pues la onza de oro se está cotizando a US$ 927, y hace poco tiempo logró superar el precio de US$ 1.000.
Con 3.217 toneladas en sus cofres, el Fondo es el tercer mayor poseedor del metal precioso del mundo, tras la Reserva Federal estadounidense y el Bundesbank alemán. La institución calcula que obtendrá unos US$ 11.000 millones con la venta de los lingotes, que realizará de forma gradual en los próximos años, dijo un alto funcionario que pidió no ser identificado.
Con esa operación, junto a reducciones de gasto, la eliminación de 380 puestos de trabajo y otras medidas, el Fondo cree que podrá reducir el déficit de US$ 400 millones que de otro modo registraría en 2010.
El organismo está en números rojos porque se ha quedado prácticamente sin clientes, dado que la mayoría de los países en desarrollo prefieren pedir prestado en los mercados de capitales a solicitar los préstamos y ajustarse a las condiciones que la institución extiende.
Fuente / Cronista