Nada fácil resulta, por estos días, ser exportador y operar en la Región de Atacama. La escasez de infraestructura portuaria y vial tiene complicadas a las empresas de la zona, que es dominada por la agricultura y la minería, usuarios frecuentes de los fletes marítimos.
«Hay varios proyectos para Atacama, pero la infraestructura portuaria no está», señala la Corporación para el Desarrollo de Atacama.
Tanto es así que las empresas que se han embarcado en nuevos proyectos han tenido que hacer sus propios puertos, como es el caso de Minera Candelaria, Hierro Atacama (CAP) o Santa Bárbara, minera ligada al empresario Leonardo Farkas.
Esta situación podría empeorar cuando se comience a pavimentar el paso binacional San Francisco, lo que disparará la demanda portuaria en Atacama, considerando que para empresas de provincias como La Rioja, Catamarca y Córdoba les resultará más barato exportar desde Chile que desde Argentina.
«Se necesita que el Estado fomente la inversión con políticas pro empresa privada», explica Joseba Zugadi, de Exportadora Aconcagua, quien agrega que la Región de Atacama requiere mejorar «en forma urgente la infraestructura de caminos, ya que eso significaría un ahorro de tiempo importante para las empresas», plantea el ejecutivo.
Según el gerente de Hierro Atacama -ligada a CAP-, Jorge Bustos, la estructura vial actual no sería suficiente para absorber adecuadamente el tráfico futuro en la zona.
«Habrá un fuerte impacto que significaría el transporte de 7 millones de toneladas por año de concentrado de hierro que producirá Hierro Atacama con sus fases I y II», dice. En el caso de las otras empresas del grupo, han optado por construir sus propios puertos, para obtener precios competitivos de fletes.
Fuente / El Mercurio