(El Mercurio).- Se radicalizó la huelga de 560 trabajadores de Minera Spence tras el fracaso de la negociación colectiva con BHP Billiton. Ayer un centenar de operarios se tomó en dos tramos la Ruta CH-25 que conecta Antofagasta y Calama, 50 km al oeste de esta última ciudad.
Durante dos horas y media -entre las 17:00 y 19:30 horas- los manifestantes colocaron como barricadas rocas de gran tamaño y neumáticos encendidos que frenaron el tránsito de buses interprovinciales, camiones y vehículos menores, generando un taco de más de cinco kilómetros de extensión.
Varios vehículos, sobre todo camiones y buses, en su intento por desviarse por huellas secundarias, en pleno desierto, quedaron atascados en la arena y rocas.
Al lugar concurrió personal de fuerzas especiales de Carabineros de Calama que dispersó a los manifestantes. No hubo detenidos ni heridos y sólo se efectuaron cinco controles de detención a mineros.
Andrés Ramírez, presidente del único sindicato de Spence, acusó a autoridades del Gobierno Regional de amedrentamiento. «No permitiremos que nos acusen de estar manipulados por intereses políticos». El dirigente añadió que las conversaciones con la empresa siguen rotas. «Pero seguimos abiertos al diálogo. Somos tan productivos como en Escondida (también controlada por BHP Billiton) y seguiremos hasta las últimas consecuencias».
Los mineros, que hoy cumplen su cuarto día en huelga, exigen $15 millones en bonos (empresa ofreció $8,5 millones) y un reajuste salarial de 5,5%.
US$ 12 millones en pérdidas acumula hasta hoy Spence, segunda mina más importante de BHP Billiton en Chile.
Fuente / El Mercurio