(El Mercurio de Calama) La División Ministro Hales ya está operando. Los primeros mineros fueron contratados, la maquinaria está siendo armada, pero faltaba el agradecimiento espiritual que toda faena minera hace antes de comenzar el trabajo. Por este motivo ayer se realizó la tradicional ceremonia «Pago a la Pacha Mama».
La actividad, estuvo liderada por el gerente general de la división, Juan Medel y contó además con la participación de representantes de las comunidades de Caspana y de la Corporación Nacional para el Desarrollo Indígena (Conadi). A esta ceremonia se sumaron también un grupo de trabajadores de las distintas áreas, quienes cumplieron solemnemente con cada uno de los pasos del ritual.
Una prominente fogata, hojas de coca y alcohol, fueron los elementos utilizados por el «chamán» Germán González, quien fue el encargado de desarrollar el rito, pagando a la tierra y pidiendo que la vida y desarrollo de la operación de esta nueva división de Codelco, sea muy exitosa.
«Quisimos agradecer a la tierra por el yacimiento que nos dio. Sabemos que es muy importante ser agradecidos, por ello invitamos a los representantes de las comunidades y a la Conadi. Como División sabemos la importancia que tienen los temas indígenas y por eso les damos el valor que corresponde», comentó el gerente divisional Juan Medel.
Asimismo, el ejecutivo destacó que una de las intenciones que tiene este tipo de actividades, es pedirle a la «madre tierra» que «nos de la tranquilidad y seguridad de poder desempeñar nuestra labor de la mejor manera, siempre preocupados porque a todos nos vaya bien, en todos los ámbitos posibles y sobre todo en lo laboral. Sin ningún problema que lamentar».
Buena producción
Una de las características que tiene esta costumbre, es la posibilidad de realizar peticiones colectivas y personales. Fue por ello que la mayoría de los trabajadores que llegó a la actividad, entregó su pago y posterior petición, principalmente para que la «Pachamama» los cuide en cada una de sus tareas diarias.
«Esto se hace para tener una buena producción de cobre y entregarle a nuestra madre tierra la parte que le pertenece. Una de los pasos de la ceremonia se realiza con la mano izquierda, con el fin de pagarle también a los espíritus de los difuntos. A ellos se les pide ayuda en el trabajo», explicó Juan Anza, colaborador en este simbólico evento.
Fuente/ El Mercurio de Calama