(La Tercera) Los mercados mundiales terminaron la semana con una nota pesimista, tras varias sesiones de ganancias, en medio de nuevos signos de una desaceleración de la economía global. El intercambio fue inestable en los mercados de materias primas, con los contratos de futuros del maíz saltando a su récord máximo luego que el gobierno de EEUU dijo que la sequía había destruido un sexto de los cultivos en solo un mes.
Después de seis días de avances, el índice mundial FTSE cayó ayer y los títulos del Tesoro estadounidense detuvieron su caída de cinco días, al mismo tiempo, China informaba que las exportaciones cayeron más de lo esperado.
Las cifras de las exportaciones chinas llegan tras los débiles datos de producción industrial de julio y acentúan un lento comienzo en el segundo semestre para la segunda economía del mundo.
“Los datos de intercambio comercial de China fueron un triste recordatorio de los peligros que representa el crecimiento débil en cualquier parte del mundo”, dijo John Higgins, de Capital Economics.
En Europa, otro alicaído informe mostró ayer que la producción industrial de Francia se estancó en junio. Tras estar casi toda la semana bajo presión de venta, el dólar rebotó ayer frente a la mayoría de las principales monedas.
Los analistas dijeron que el optimismo de comienzos de semana por una potencial intervención del Banco Central Europeo en el mercado regional de bonos soberanos había comenzado a esfumarse.
Además, una nueva serie de datos decepcionantes, incluyendo una caída más alta de lo esperado en la producción industrial y las exportaciones de Alemania dada a conocer el miércoles -en combinación con las deprimidas evaluaciones en las perspectivas de crecimiento del Banco Central de Reino Unido- pesaron en los pronósticos para las economías europeas.
“Una creciente lista de datos económicos decepcionante para la eurozona se han sumado a la visión de que el bloque de 17 miembros está cayendo en una recesión y que el BCE se verá forzado a cortar las tasas de interés en los próximos meses”, dijo Omer Esiner, analista de Commonwealth Foreign Exchange.
El cambio de sentimiento se vio en el campo de los bonos soberanos de la eurozona, con el rendimiento de la deuda española comenzando a subir nuevamente tras una caída a comienzos de semana. El interés del bono a 10 años subió 6 puntos básicos a 6,9%.
Mientras tanto, los inversionistas regresaron a los títulos del Tesoro estadounidense que perciben como más seguros. Los operadores han estado optimistas respecto a que la Reserva Federal se prepara para lanzar más alivio cuantitativo de ser necesario. Los analistas dijeron que los desafíos a las economías globales podrían persistir si los reguladores proveían de medidas adicionales para estimular a las economías en problemas.
Fuente / La Tercera