Los países que precedieron a Chile en colocar deuda en moneda local

Mientras en Marmato ya anuncia operación a cielo abierto, se perfecciona la compra de Frontino. En Caldas dicen no se han recuperado empleos que se recortaron con la entrada de los canadienses.

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(DF).- La decisión del gobierno de emitir deuda soberana en pesos chilenos en el mercado internacional no es la primera iniciativa de este tipo que se da en la región.

En América del Sur varias han sido las economías en colocar bonos en su moneda y la mayoría de ellas con bastante éxito.

Una de las primeras operaciones de este tipo la realizó Argentina en 1997 que colocó tres bonos por un total de US$ 1.500 millones, algo que repitió en 2001 cuando puso otro papel por US$ 930 millones. Luego Uruguay, Brasil y Colombia se han sumado con varias emisiones que se concretaron entre 2003 y 2007.

Con la crisis financiera internacional, este tipo de deuda dejó de colocarse y sólo este año volvieron al mercado con el papel por US$ 800 millones que Colombia emitió este mes. El bono tuvo una sobredemanda de 4,5 veces y el apetito ha continuado, ya que el interés al que transa ha caído de 7,75% a cerca de 7%.

A este éxito se suma que algunos gobiernos pueden colocar estos bonos a un costo menor al que lo harían en sus propios países, donde los mercados son más acotados y existen regulaciones que lo podrían afectar.

«Cuando los valores se ofrecen off shore (fuera del país) se crea una demanda mucho mayor entre los inversionistas, porque algunos de ellos por regulaciones o controles de capital tienen dificultad para acceder a estos papeles en el mercado local», explica el economista de JPMorgan, Vladimir Werning.

Mientras que el analista de Deutsche Bank, Andrés Orlandi, afirma que no existe el riesgo de convertibilidad que está implícito en un bono en moneda local, pero que se coloque en el mismo país. «Un bono global finalmente es pagadero en dólares, entonces no existe el riesgo potencial que por alguna nueva regulación o problema después el dinero no se pueda cambiar», señala.

Esta clase de bonos son además atractivos desde el punto de vista del emisor «porque no están expuestos al riesgo de las fluctuaciones cambiarias», afirma el estratega de deuda de Barclays Capital, Donato Guarino.

Fuente / DF

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