La minera, que siempre fue presentada por las autoridades como modelo a seguir en materia de responsabilidad social, fue la única compañía que decidió eximirse del pago del royalty II, gracias a la decisión de Jeco.
Los japoneses no optaron por el nuevo régimen, que les permitía bajar su techo de tributación al 35% más un pago de 4% sobre del resultado operacional de la empresa por concepto de royalty, sino que prefirieron mantener el que tenían (invariabilidad tributaria acordada en el DL 600 y una tasa máxima de 42% de tributación).
Como BHP Billiton y Río Tinto, las mayoritarias de Escondida, renunciaron a la invariabilidad en los años 90, la empresa sí podía sufrir cambios impositivos, como es la aplicación del royalty acordado este año. Pero como un socio (Jeco) no renunció, la interpretación de la ley que hizo Escondida es que la empresa se exime de pagar royalty.
«Los japoneses se caracterizan por ser pragmáticos y han tenido cuidado con las sensibilidades locales, por eso no se comprende bien lo que hicieron», indica una fuente minera. Y recuerda que los integrantes de Jeco han tenido largas y estrechas relaciones con Codelco.
El grupo asiático está integrado por Mitsubishi Corporation, Mitsubishi Materials Corp. y Nippon Mining Holdings. Mitsubishi, por años, ha vendido equipamiento y hasta plantas de generación a la estatal chilena, mientras que Nippon es socia de Codelco en Biosigma, que fue creada para estudiar los agentes biológicos que tengan la propiedad de acelerar la disolución de minerales sulfurados de cobre. Además, esta japonesa fue una de las empresas que la compañía chilena consideró cuando manejaba la idea de construir una fundición y refinería en Mejillones.
Fuente/La Tercera