(La Tercera) A las 8.35 de ayer, el sitio internet del diario copiapino El Chañarcillo, informó que durante la madrugada uno de los sondajes que se realiza en la mina San José había hecho contacto con la zona del taller. Aludiendo a antecedentes «no oficializados», la página web incluso señaló que «presumiblemente habría sobrevivencia».
La noticia se esparció en el campamento. Y si bien alcanzó a ilusionar a varios familiares de los 33 mineros atrapados, desató una fuerte molestia en las autoridades presentes en la zona, encabezadas por Laurence Golborne, quien desestimó la versión. «Hubo gente que celebró, que se alegró y luego tuvo que sufrir la desilusión de un desmentido. Esto es un tema muy serio», señaló el titular de Minería alrededor de las 11 horas.
El rumor también impactó en el Ejecutivo. «Es muy importante manejar la información respecto de este tema con muchísimo cuidado, porque aquí tenemos familiares que están viviendo momentos de angustia», señaló la vocera, Ena von Baer.
Ambos ministros pusieron el foco en uno de los principales desafíos que se ha impuesto el Ejecutivo: neutralizar las expectativas en torno a una operación exitosa, alternativa que cada vez avizoran como menos probable en La Moneda.
Una prueba de ello la dio el propio Sebastián Piñera. Desde Punta Arenas, donde dio inicio a la «gira Bicentenario», el Presidente matizó el mensaje transmitido en días previos. Y aunque destacó que se mantendrán «sin pausa» las labores de los equipos de rescate, fue claro en alertar sobre el complicado escenario que se avecina.
«Quiero ser muy realista y reconocer que la situación es compleja, se está trabajando en un rescate a 700 metros de profundidad al interior de una mina que ha demostrado mucha inestabilidad, pero la esperanza sigue en pie», sentenció el Mandatario, quien monitorea hora a hora la tragedia. No sólo contactándose permanentemente con el titular de Interior, Rodrigo Hinzpeter. También, estableciendo contacto con mineras chilenas y extranjeras, e incluso con el gobierno de Estados Unidos, para encontrar nuevas fórmulas para acelerar las tareas de búsqueda en la mina atacameña.
Por el momento, las esperanzas del gobierno están puestas en el éxito de las labores de sondaje. Sin embargo, en el entorno del Presidente se asume que éste podría verse enfrentado a una compleja situación si finalmente se logra establecer contacto con los mineros mediante esta vía. Ahí, Piñera deberá resolver si está dispuesto a dar la orden de iniciar un rescate directo, asumiendo que la fragilidad del terreno podría provocar nuevos derrumbes y, por ende, pondría en peligro la vida de los rescatistas.
En Palacio revelan que la crisis se enfrenta «día a día» y que aún no existe un diseño de la forma en que el gobierno enfrentará la situación si el rescate concluye con el hallazgo de los mineros fallecidos, o simplemente, si las labores de búsqueda se prolongan infructuosamente en el tiempo. «Hay preguntas que nadie quiere hacerse», dice al respecto una alta fuente de La Moneda.
Fuente / La Tercera